Frío polar en Santiago: qué hacer para cuidarse y evitar que las enfermedades respiratorias arruinen el invierno
El frío ya se instaló en Santiago del Estero y las bajas temperaturas llegaron para quedarse. Las autoridades sanitarias salieron a recordar las medidas básicas para evitar que el invierno se convierta en un problema de salud, especialmente para los que más sufren el frío: niños, embarazadas, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
La primera regla es simple: no darle ventaja al clima. Evitar la exposición prolongada al frío, y si hay que salir, hacerlo con varias capas de ropa liviana en lugar de una sola prenda gruesa. Así se genera un colchón de aire que mantiene mejor la temperatura corporal. Y si se está al aire libre, moverse. El movimiento genera calor y ayuda a que el cuerpo no se enfríe.
Adentro, la calefacción es aliada pero también hay que usarla con cuidado. Mantener los ambientes calefaccionados de forma segura, evitar los cambios bruscos de temperatura y ventilar aunque haga frío, para que el aire no se vicie. Y ojo con las estufas a gas: siempre con ventilación para evitar intoxicaciones.
También se recomienda tomar agua. Con frío, el cuerpo pierde la sensación de sed y mucha gente deja de hidratarse. Pero el organismo sigue necesitando líquido. Lo que no hay que hacer es tomar alcohol para «calentarse». Eso es un mito. El alcohol da una sensación momentánea de calor, pero después dilata los vasos sanguíneos y hace que el cuerpo pierda temperatura más rápido. Tampoco fumar en espacios cerrados, porque el humo irrita las vías respiratorias y las vuelve más vulnerables.
Y si aparece algún síntoma respiratorio, nada de automedicarse. Los remedios caseros o los antibióticos sin receta no solucionan el problema y pueden empeorarlo. Mejor consultar con un profesional o ir al centro de salud más cercano. Quienes ya tienen tratamientos médicos indicados, deben seguir con su medicación al pie de la letra y mantener actualizado su plan de atención.
Con varios días de frío por delante, la prevención es la mejor herramienta. Abrigarse bien, cuidar los ambientes, hidratarse y no bajar la guardia. El invierno recién empieza y el frío no da tregua.
