Inodoros inteligentes: cuánto cuestan hoy y las curiosas funciones que los ponen de moda

El «smart toilet» llegó para quedarse. Lo que hasta hace poco era visto como una rareza reservada a hoteles de lujo y a países como Japón, hoy se convirtió en una tendencia global que también desembarcó con fuerza en Argentina. Con la apertura de importaciones y un dólar más accesible, los inodoros inteligentes ganan terreno en los hogares argentinos, ofreciendo una experiencia de uso que va mucho más allá de lo convencional.

¿Qué funciones tiene un inodoro inteligente?

Un primer diferencial está en el asiento: su temperatura es ajustable y se puede mover con solo pedirle a la máquina que baje o levante la tabla. Pero eso es solo el comienzo. Estos dispositivos vienen con bidet incorporado de tipo retráctil, que permanece oculto hasta entrar en acción y permite regular tanto la posición como la temperatura y la presión del chorro de agua. A eso se suma un sistema de secado rápido con aire caliente, para que el usuario pueda levantarse limpio y seco, prescindiendo del uso de papel higiénico.

Una vez que la persona se levanta, un sensor de proximidad detecta el movimiento y activa la descarga de agua de manera autónoma. Pero hay más: varios modelos también incluyen bidet delantero para higiene femenina, sistema de autolimpieza interior, desinfección con luz ultravioleta, aromatizador ambiental, iluminación LED para facilitar el uso nocturno y hasta un masajeador en el asiento.

¿Cuánto cuesta un inodoro inteligente en Argentina?

Para tener un punto de comparación, un inodoro tradicional básico con «mochila» puede costar actualmente unos $300.000, mientras que un bidet común con sus griferías suma unos $220.000 más, totalizando unos $520.000 en materiales. En este contexto, acceder a un smart toilet de los más económicos, con bidet incorporado, requiere entre $800.000 y $1.000.000, dependiendo de la marca y la forma de pago.

Los modelos intermedios rondan los $1.500.000, mientras que los tope de gama, con todas las comodidades, arrancan en $2.000.000 o $2.500.000. Varias tiendas permiten financiar estos montos en 6, 9 o 12 cuotas sin interés.

¿Qué marcas se consiguen en el país?

Marcas tradicionales de sanitarios como Ferrum, Roca y Piazza ya incorporaron inodoros inteligentes a sus catálogos. También ofrecen opciones firmas como Euromaglia, Triton y Morph. La emblemática marca japonesa Toto también ingresó al mercado argentino a través de un distribuidor local, y en plataformas como Mercado Libre y Frávega pueden hallarse variados modelos.

«Los inodoros inteligentes ganan terreno y hoy se posicionan como una tendencia gracias a tecnologías que elevan los estándares de higiene, comodidad y bienestar. Quien prueba uno difícilmente quiera volver a uno tradicional», destacan en Euromaglia.

¿Qué tener en cuenta al momento de comprar?

Lo que siempre aconsejan los especialistas es consultar qué alcances tienen la garantía y el servicio de posventa de cada marca en Argentina, incluyendo la provisión a largo plazo de los repuestos. Tampoco hay que olvidarse de incluir en la cuenta los costos de instalación y los requisitos del sanitario para su conexión a la red eléctrica (suele alcanzar con que haya un tomacorriente cerca).

En Euromaglia cuentan que por este mes tienen vigente un «plan canje» por el que bonifican la instalación en el AMBA de los inodoros inteligentes adquiridos, con la condición de que el cliente entregue su inodoro actual, que será reacondicionado y donado a la Fundación Vivienda Digna para proyectos de mejoramiento habitacional.

Nota final:
Los inodoros inteligentes ya no son un lujo inalcanzable. Con precios que arrancan en $800.000 y funciones que van desde el bidet automático hasta el secado con aire caliente, estos dispositivos prometen revolucionar la experiencia en el baño. Pero más allá de la comodidad, lo que realmente está en juego es un cambio de hábitos: menos papel, más higiene y un salto tecnológico que, para muchos, ya es una necesidad. Eso sí, conviene revisar bien la garantía y los repuestos antes de dar el paso. Porque un inodoro inteligente, para serlo, también necesita cuidados inteligentes.