La inflación se desacelera por la carne, la nafta y el dólar: durante agosto estaría entre 1,5% y 1,8%

A días de que termine agosto, las proyecciones de inflación comienzan a consolidarse y, aunque aún lejos del «cero» que prometió Javier Milei, los números muestran una desaceleración significativa. Según las principales consultoras económicas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto se ubicaría entre 1,5% y 1,8%, muy por debajo del 2,1% registrado en julio y del 4,2% que marcó el pico de abril.

El Presidente había puesto sus fichas en agosto como el mes en el que la inflación «arrancaría con cero», una meta que el propio Milei condicionó a un recital en vivo. Sin embargo, los analistas coinciden en que ese escenario es poco probable para el IPC minorista, aunque destacan que la tendencia a la baja es innegable: desde el 211% anualizado al inicio de su gestión hasta el 31,5% actual, la inflación acumula una caída del 85%.

¿Por qué se desacelera la inflación?

Entre los factores que explican esta moderación, los especialistas señalan:

  • El precio de la carne, que se amesetó después de varios meses de fuertes subas.
  • La estabilidad del dólar oficial y la contención del dólar informal, que se mantiene en torno a los $1.500.
  • Los combustibles, que no tuvieron mayores ajustes en el mes.
  • Bajas en productos como azúcar, dulces, infusiones y lácteos, que compensaron otros incrementos menores.

Sin embargo, no todos los rubros muestran la misma calma. Según la consultora LCG, los precios de los alimentos y bebidas aumentaron 0,8% durante la tercera semana de agosto, después de registrar una caída en los siete días anteriores.

Las miradas de las consultoras

Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, planteó: «Vemos la inflación de agosto en torno a 2% (velocidad crucero de los últimos meses), por encima de la promesa de 0. La incógnita es si el mes cierra con 1% o 2% con el dólar con techo −informal− en $1.500».

Ricardo Delgado, de Analytica, coincidió en que «no es posible que arranque con 0%», pero aclaró que «tampoco estaría por encima de 2%». Su consultora proyecta un 1,7%. «Después de julio, estacionalmente malo, vemos un segundo semestre con una inflación que empezaría con 1% todos los meses, por efectos estacionales más moderados, si no hay una alteración financiera significativa», explicó.

Sebastián Menescaldi, de EcoGo, anticipó que la inflación semanal les dio 0,3% y que el mes cerraría en 1,5%. «En el primer trimestre hubo tres shocks que dieron la mayor aceleración: el petróleo, la carne y la recomposición de las tarifas de servicios públicos. Eso explica en parte por qué no llegó a 0 y va a costar», consideró.

Camilo Tiscornia, de C&T, fue más allá: «El Presidente fue ambicioso cuando marcó que arrancaría con 0, al menos la inflación al consumidor. Era poco probable que llegue a ese valor. Se dio ahora en la mayorista, pero son distintas canastas. Igualmente, sería un buen dato que el IPC comience con 1%. Estimamos que debería dar menos de 2%, probablemente esté cerca de 1,5%».

Fausto Spotorno, de OJ Ferreres, pronosticó el mismo escenario: «Los primeros 15 días nos da 1,2% y estimamos que agosto dará 1,5%. El dato mayorista y la medición semanal nos muestran una tendencia a la desaceleración».

Nota final:
La inflación de agosto se encamina a ser la más baja de los últimos meses, aunque todavía lejos del ansiado cero. La carne, el dólar y los combustibles jugaron a favor de una desaceleración que los analistas ven como sostenible, aunque advierten que llegar a 0% requeriría condiciones que hoy no se dan. El Gobierno, mientras tanto, celebra la baja y la presenta como un logro de su gestión. Pero la meta de Milei, aquella promesa de un recital si la inflación arrancaba con cero, tendrá que esperar. Por ahora, la desaceleración es un hecho. La estabilidad, un desafío.