Jaldo participó del Tedeum y respaldó el llamado a la unidad nacional en el 210° aniversario de la Independencia

El gobernador Osvaldo Jaldo participó este jueves del Solemne Tedeum en la Catedral de Tucumán, en el marco del 210° aniversario de la Declaración de la Independencia. La ceremonia, presidida por el arzobispo Carlos Sánchez, contó con la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel y de las principales autoridades políticas, judiciales y militares de la provincia y la Nación.

Durante la homilía, el arzobispo Sánchez recordó el legado de los congresales de 1816 y convocó a fortalecer la unidad, el diálogo y el compromiso con el bien común como pilares para el futuro del país. «Luchemos juntos, aunemos los esfuerzos, no nos enfrentemos entre hermanos. Maduremos en nuestros ámbitos la cultura del encuentro, propiciemos el diálogo, la paz y el bien de todos», sostuvo. También pidió evitar «las palabras que humillan o enfrentan» y optar por «la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos».

El arzobispo vinculó el mensaje del Evangelio con los desafíos sociales del presente y recordó el llamado de la Iglesia a consolidar una democracia con inclusión. Incorporó además las enseñanzas del papa León XIV sobre el impacto de la inteligencia artificial y planteó que el progreso debe colocar siempre a la persona en el centro de las decisiones.

En el tramo final de la homilía, Sánchez convocó a renovar el compromiso ciudadano con esperanza y perseverancia. «No temamos ensuciarnos las manos en la construcción de una Patria más fraterna. Pongamos nuestras capacidades al servicio del bien común, desde el lugar que cada uno tiene, en la familia, en el barrio, en el trabajo, en la escuela, en las grandes o pequeñas responsabilidades», afirmó.

Durante la celebración, representantes de diferentes cultos religiosos leyeron una oración interreligiosa, en un gesto que buscó mostrar que la fe no constituye un factor de división, sino un espacio de diálogo y paz. Participaron el arzobispo de Tucumán y su obispo auxiliar, monseñor Roberto Ferrari, por la Iglesia Católica; el R.P. Arcipreste Juan Manuel Alurralde, por la Iglesia Ortodoxa; el rabino Salomón Nussbaum, por la comunidad judía; el profesor René Ahmed, por la Asociación Pan Islámica; y Fernando Galíndez, por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Del Tedeum participaron también el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla; el vicepresidente primero, Aldo Salomón; las senadoras nacionales Sandra Mendoza y Beatriz Ávila; las diputadas nacionales Gladys Medina y Elia Fernández de Mansilla; el ministro Público Fiscal, Edmundo Giménez; la intendenta de Alderetes, Graciela Gutiérrez; y el presidente del Concejo Deliberante de la Capital, Fernando Juri. También estuvieron los ministros del Poder Ejecutivo: Daniel Abad (Economía), Regino Amado (Gobierno), Susana Montaldo (Educación), Luis Medina Ruiz (Salud), Eugenio Agüero Gamboa (Seguridad), Marcelo Nazur (Obras) y Federico Masso (Desarrollo Social); el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur; y la fiscal de Estado, Gilda Pedicone de Valls.

El gobernador Jaldo, al finalizar la ceremonia, respaldó el mensaje del arzobispo y coincidió en la necesidad de fortalecer los lazos institucionales y sociales. «La Independencia no fue solo un hecho del pasado, sino un compromiso que renovamos cada día. La unidad, el diálogo y el trabajo conjunto son los caminos para construir la Argentina que todos queremos», expresó. La jornada, que incluyó el chocolate patrio, el izamiento de la Bandera y el desfile cívico-militar, reafirmó a Tucumán como el corazón de la Patria en un nuevo aniversario de la Independencia.