Javier Milei da marcha atrás y le devuelve parte de las cajas a la CGT
El Gobierno argentino modificó por decreto la reglamentación de la reforma laboral y sacó a los aportes patronales extraordinarios del tope del 2% que regía desde junio. Es un guiño a los gremios y un revés para el ala dura que impulsaba el recorte al financiamiento sindical. Antes de que comenzara la final del Mundial de Fútbol entre Argentina y España, referentes de la CGT cruzaron algunas llamadas telefónicas. No fueron para hablar de la formación que pondría Lionel Scaloni en cancha sino para dar aviso de que la administración de Javier Milei estaba cerca de rectificar aspectos clave de la reglamentación de la ley de Reforma Laboral que habían dejado en jaque a las cajas de los sindicatos. Finalmente, ocurrió en la madrugada de este lunes lo que tanta expectativa generaba en la central sindical peronista. Se publicó en el Boletín Oficial el decreto 612/2026, que establece que los sindicatos podrán recibir más fondos de las empresas, lo que significa un enorme alivio financiero para los gremios.
El decreto lleva la fecha del pasado viernes 17, aunque se publicó este lunes en el Boletín Oficial, y dice que entra en vigencia desde el día de su firma. Esto es importante en caso de que alguna paritaria se haya firmado en el medio. El instrumento lleva las firmas de Javier Milei, del jefe de Gabinete Diego Santilli y de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de quien depende formalmente la Secretaría de Trabajo. Básicamente lo que establece el decreto son tres cosas: elimina el tope del 2% que se fija en la ley para los aportes extraordinarios de las empresas a los gremios, fija que la base de cálculo de esos aportes se hace ya no sobre los salarios convencionales sino sobre los salarios con sus adicionales fijos y mensuales y que esos aportes deben tener asignaciones específicas por parte de los gremios.
La ley de Reforma Laboral fue aprobada por el Congreso en febrero pasado y a comienzos de junio el Poder Ejecutivo la reglamentó a través de un decreto. La CGT había trabajado para lograr atenuar algunos aspectos de la norma en esa instancia, pero hasta ahora no había tenido éxito. La eliminación del tope del 2% para los aportes patronales habilita que un gremio y una cámara empresaria puedan negociar libremente el valor de ese aporte y que el Estado deberá homologar lo que se haya acordado. Los cambios implican un revés para Federico Sturzenegger, impulsor de los topes, por más que en el decreto se fije una asignación específica para esos aportes, como ayuda asistencial o cultural.
Los retoques son interpretados como un guiño que le hace la Casa Rosada a la CGT en el arranque de la carrera electoral. Los últimos movimientos políticos del Gobierno estuvieron orientados a lograr la reelección de Javier Milei. De acuerdo con las fuentes consultadas, la CGT mantuvo negociaciones con la mesa política del oficialismo, en especial con Santiago Caputo y los primos Martín y Lule Menem, que juegan alineados con Karina Milei. Con la expectativa de que salga el decreto, en la mesa chica de la CGT insistían que la central debe mantener una línea de negociación, aunque critique el modelo económico y sus resultados. En el decreto el Gobierno no presenta las modificaciones como una concesión ni como un giro político, sino como una simple «precisión técnica».
El giro de Milei respecto a la reglamentación de la reforma laboral es un movimiento político que busca un acercamiento con la CGT en un año electoral. La eliminación del tope del 2% para los aportes patronales a los gremios es un alivio financiero importante para los sindicatos, que habían visto amenazada su principal fuente de financiamiento. El decreto, que el Gobierno presenta como una «precisión técnica», es en realidad una concesión política que busca asegurar el apoyo o, al menos, la neutralidad de la central sindical en el camino hacia las elecciones. El revés para Sturzenegger, el ideólogo de la reforma, es un indicador de que la política electoral está pesando más que las convicciones ideológicas. La pregunta que queda es si este gesto será suficiente para garantizar la paz social y si la CGT responderá con un apoyo explícito o con una crítica moderada. ¿Creés que el acercamiento de Milei a la CGT es una jugada electoral o un cambio de rumbo? ¿Qué opinás del decreto que elimina el tope del 2%? Dejanos tu comentario.
