Kiosco municipal de 38 millones: Zarabozo defiende el precio, invita a revisar los papeles y desmiente vínculos familiares
El kiosco que el municipio de Resistencia instaló en un predio municipal se convirtió en el centro de la polémica. El motivo: su presupuesto de 38 millones de pesos. El secretario de Obras Públicas, Luis Zarabozo, salió al cruce de las críticas en CIUDAD TV y dio explicaciones técnicas, administrativas y hasta familiares.
Zarabozo aclaró que la obra reemplaza una construcción de casi 30 años y no es un kiosco de «construcción tradicional». Está asentado sobre una platea de hormigón, se entrega totalmente equipado y está pensado para alta durabilidad y bajo mantenimiento. «Está instalado con aire acondicionado, con muebles, con mesada, con bajo mesada, la cena, estanterías», detalló. Eso, según el funcionario, justifica el valor.
Además, desglosó los números: el costo final incluye una carga impositiva y de beneficios del 49,5%. O sea, «el costo real de materiales y mano de obra es de menos de un 49,5%», lo que situaría el valor real de la construcción en aproximadamente 23 millones de pesos. El presupuesto, aseguró, fue elaborado por la Dirección de Arquitectura con precios de mercado. Y desafió a los críticos: «Hay que verificar los papeles, el concurso, el expediente. Todo está a disposición para quien quiera analizar si los precios están elevados o no».
Sobre la contratación de la empresa Dalmo SRL, Zarabozo explicó que fue seleccionada mediante una contratación directa tras un concurso del que participaron cuatro firmas. Dijo que es una «empresa nueva» que se invita para trabajos menores por su capacidad de ejecución, cumpliendo todos los requisitos del registro de constructores. Actualmente, el municipio trabaja con unas 25 empresas independientes en diversas obras.
Pero el punto más sensible fue otro: la posible vinculación de sus hijos con la empresa constructora. Zarabozo lo negó de forma categórica. Aceptó que «los chicos que son dueños de esta empresa Dalmo son amigos de mi hijo», pero aclaró que por ley no puede adjudicar obras a familiares hasta la tercera consanguinidad. Y dio un dato clave: la empresa de sus hijos se llama MADE ARQUITECTURA, y debido a su cargo, tienen prohibido hacer cualquier tipo de trabajo para el municipio. «Están acá en la municipalidad y no pueden hacer ni una vereda porque yo soy el padre del funcionario», sentenció.

