La ONU lo confirma: el Niño será «muy fuerte» y durará hasta febrero de 2027

El fenómeno climático que amenaza con alterar el ritmo del planeta ya no es una posibilidad: es una certeza. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que El Niño actual no solo se intensificará en los próximos meses, sino que alcanzará una magnitud «muy fuerte» y se extenderá hasta febrero de 2027, con repercusiones que podrían sentirse durante todo ese año. «El Niño se está volviendo gigantesco ante nuestros ojos», alertó el secretario general de la ONU, António Guterres.

¿Estamos preparados para lo que viene? ¿Qué impacto tendrá esto en la agricultura, la salud, el agua y la energía en Argentina y la región?

Probabilidad cercana al 100%: el fenómeno ya está establecido

La OMM fue contundente: existe una probabilidad «extraordinariamente alta, cercana al 100%» de que el actual episodio de El Niño persista hasta febrero de 2027. Esto significa que no hay margen para la duda: el fenómeno ya está instalado y su influencia se extenderá por varios meses.

El Niño eleva la temperatura de la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, alterando los patrones de vientos, presión atmosférica y precipitaciones en todo el mundo. En términos simples: desregula el clima global.

¿Cómo afecta esto a las predicciones meteorológicas que usamos a diario? ¿Estamos escuchando las alertas o las minimizamos como algo lejano?

Un calentamiento récord: los números que asustan

Los datos de la OMM son alarmantes:

  • El índice de temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial centro-oriental pasó de 1,5 °C por encima de lo normal entre mayo y julio, a valores semanales de entre 2,2 °C y 2,6 °C entre fines de julio y mediados de agosto.
  • En algunas áreas, las temperaturas subsuperficiales del océano superaron en más de 8 °C el promedio durante julio y los primeros días de agosto.

Estas cifras no son menores: indican un calentamiento oceánico sin precedentes que potenciará los efectos de El Niño y, al mismo tiempo, contribuirá al calentamiento global.

¿Qué significa un océano tan caliente para el resto del planeta? ¿Más tormentas, sequías más intensas, olas de calor más prolongadas?

Las regiones en alerta: sequías, inundaciones y calor extremo

La OMM advierte que los impactos serán graves y desiguales. Se esperan:

  • Sequías en zonas como la Amazonía, Indonesia y Australia.
  • Alteraciones de los monzones en India.
  • Cambios en el régimen de lluvias en la franja tropical.
  • Riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo en diversas regiones.

Países como Panamá y El Salvador ya declararon emergencias. Panamá, por ejemplo, tuvo que reducir el tránsito de embarcaciones por el Canal debido a los bajos niveles de agua. Ecuador, por su parte, decretó alerta roja ante la intensificación del evento.

¿Qué regiones de Argentina son más vulnerables a los efectos de El Niño? ¿El Litoral con inundaciones, Cuyo con sequías, el norte con temperaturas extremas?

El Niño no es cambio climático, pero lo agrava

La OMM fue clara en un punto: El Niño no es consecuencia directa del cambio climático, pero sí lo agrava. El calentamiento global causado por la quema de combustibles fósiles y otras actividades humanas actúa como un acelerador, aumentando la intensidad y frecuencia de eventos meteorológicos extremos.

Celeste Saulo, directora de la OMM, lo expresó sin rodeos: «Este El Niño excepcional tiene el potencial de asestar un golpe devastador a las comunidades y economías de todo el mundo».

Y agregó: «Ya estamos viendo perturbaciones y devastación causadas por sequías e inundaciones, y esperamos que estos impactos aumenten a medida que El Niño se intensifique».

¿Estamos haciendo lo suficiente para mitigar el cambio climático? ¿O los gobiernos prefieren reaccionar después del desastre antes que prevenir?

El calor acumulado: los efectos se sienten después

El Niño suele alcanzar su máxima intensidad hacia el final de cada año, pero el calor acumulado en los océanos tarda más tiempo en trasladarse a la atmósfera. Por eso, las temperaturas globales pueden mantenerse elevadas durante los 12 meses posteriores al pico del fenómeno.

Esto significa que, incluso después de febrero de 2027, el planeta seguirá sintiendo los efectos de este episodio. La atmósfera no responde de inmediato; retiene el calor y lo libera lentamente.

¿Estamos preparados para un año de temperaturas récord y eventos climáticos extremos? ¿Qué planes de contingencia existen en los países de la región?

El llamado de la ONU: prepararse y actuar

António Guterres fue enfático: «La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se encuentra en aguas desconocidas, y esas aguas se están calentando». El secretario general de la ONU instó a los gobiernos a tomar medidas climáticas y proteger a las poblaciones más vulnerables.

«La carrera ahora es entre los riesgos crecientes y nuestro compromiso de tomar medidas climáticas y proteger a las personas. Debemos ganar esa carrera», afirmó.

La OMM, por su parte, pidió a las autoridades y a los sectores de agricultura, salud, energía y agua que preparen respuestas específicas. No es un problema solo de meteorólogos; es un desafío que requiere coordinación entre gobiernos, empresas y comunidades.

¿Qué medidas concretas pueden tomar los países para reducir el impacto? ¿Más inversión en infraestructura, sistemas de alerta temprana, seguros agrícolas?

Reflexión final: un fenómeno gigantesco que nos interpela

El Niño no es nuevo. Los científicos lo vienen estudiando décadas y los pueblos originarios de la costa pacífica lo conocían desde mucho antes. Pero lo que estamos viendo hoy es un fenómeno en esteroides: más intenso, más largo y con efectos más impredecibles.

  • ¿Los gobiernos están comunicando adecuadamente los riesgos a la población?
  • ¿Las comunidades rurales y costeras están preparadas para enfrentar sequías o inundaciones extremas?
  • ¿Qué rol juegan los medios de comunicación en la prevención y concientización?

El Niño «gigantesco» de 2026-2027 no es solo una noticia de ciencia; es una advertencia de que el planeta está cambiando y que los modelos del pasado ya no sirven para predecir el futuro.

¿Qué opinás vos? ¿Sentís que los fenómenos climáticos extremos son cada vez más frecuentes en tu zona? ¿El Estado está haciendo lo suficiente o falta mucho por hacer? El clima ya no es un tema de ciencia ficción: es la realidad que nos golpea día a día.