La UCR apuesta a una gran PASO de centro para romper la grieta en 2027

El radicalismo celebró sus 135 años con un mensaje claro: quiere ser la alternativa que hoy, según creen, falta en la Argentina. La conducción porteña y la mesa nacional coincidieron en la necesidad de construir un frente amplio de centro que compita contra La Libertad Avanza y el kirchnerismo . La propuesta, impulsada con fuerza desde el Comité Capital, busca ordenar un espacio opositor fragmentado a través de una gran PASO que defina al candidato de la coalición .

El plan, que se debate en un contexto de rearme opositor, tiene como principal impulsor al sector del radicalismo que busca una tercera vía, liderado por los gobernadores que integran el espacio Provincias Unidas, como el santafesino Maximiliano Pullaro, y dirigentes porteños como el secretario general Juan Loupias .

Un «frente amplio» con límites claros

«El radicalismo tiene la enorme responsabilidad de construir una alternativa para millones de argentinos que hoy no se sienten representados por los extremos», planteó Loupias en el acto por el aniversario del partido . Bajo esa consigna, la UCR busca tejer una alianza que incluya al PRO, al Partido Socialista, al espacio de Horacio Rodríguez Larreta y al de Confianza Pública, entre otros .

Sin embargo, el frente tiene dos límites infranqueables. «Hay que construir una alternativa amplia de centro, alejada tanto del kirchnerismo como de La Libertad Avanza», recalcó el dirigente radical . Esa definición deja por fuera al peronismo más duro y al oficialismo libertario, aunque no cierra la puerta a otros sectores del peronismo que no respondan a Cristina Kirchner, con quienes el socialismo ya ha mostrado apertura para dialogar .

La estrategia electoral: una gran PASO para ordenar la coalición

El radicalismo porteño, que se ha convertido en el laboratorio de esta estrategia, impulsa una hoja de ruta concreta. El plan pasa por la conformación de un programa de gobierno común que todos los actores de la futura coalición deberán firmar . El paso siguiente, y quizás el más crucial, es la realización de una gran PASO para dirimir quién será el candidato a jefe de Gobierno porteño y, por extensión, para ordenar las aspiraciones presidenciales que puedan surgir .

«El radicalismo tiene la historia, los equipos y la vocación para liderar esa construcción», sostuvo Loupias, quien añadió que «nuestro desafío es volver a enamorar a los argentinos» . La figura de Horacio Rodríguez Larreta aparece como una de las posibles cartas fuertes de este frente. El exjefe de Gobierno porteño, de buena sintonía con el presidente del Comité Nacional, Leonel Chiarella, ya confirmó que buscará volver a competir por la Ciudad en 2027 y mantiene abiertos los canales de diálogo con otros espacios para evaluar una eventual confluencia .

La tensión interna y la carrera por la gobernación

Si bien la idea de un frente de centro parece consolidarse en el discurso, el partido no está exento de tensiones. Por un lado, está la postura de los gobernadores, que impulsan una alternativa de centro y gestión para posicionarse como articuladores de una tercera vía . Por el otro, hay un sector que mira con buenos ojos un acuerdo con el oficialismo, encabezado por el gobernador mendocino Alfredo Cornejo .

A pesar de estas diferencias, la dirigencia busca mantener la unidad. El propio Chiarella, en un acto en la Comuna 11 de la Ciudad, destacó el valor de la unidad para «volver a darle un Presidente radical a la Argentina», aunque sin hacer mención directa a la construcción de un frente electoral, dejando la definición en manos de la mesa porteña .

Mientras tanto, la atención también está puesta en la estrategia provincial para 2027, donde gobernadores como Maximiliano Pullaro ya dejaron abierta la puerta a la reelección, aunque sin confirmar su participación, subrayando que se debe «defender el equilibrio fiscal con inversión» como modelo de gestión . La pulseada interna y la concreción de esta alianza de centro definirán si el radicalismo logra romper la grieta o sigue siendo un actor más en la disputa por el poder.