Las CTA y el “ayuno para despertar conciencias”

La confluencia de las dos centrales sindicales —CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores— en el cierre de la semana de “Ayuno y oración para despertar conciencias” convocada por la Mesa Ecuménica, constituye un hecho político y social de relevancia. No se trató únicamente de una movilización sindical: fue la articulación de organizaciones gremiales, sociales y religiosas en torno a un mensaje común de ética, justicia y resistencia.

El gesto simbólico

El ayuno, acompañado de oración y reflexión, se convirtió en un signo de denuncia frente al hambre y la exclusión. La participación de referentes como Adolfo Pérez Esquivel y el padre Rodolfo Viano otorgó legitimidad moral a la protesta, que se inscribió en la tradición de las luchas pacíficas y espirituales contra la injusticia.

La unidad sindical

Las columnas de las CTA marcharon con una bandera común, reafirmando un camino de unidad que trasciende diferencias internas. Hugo “Cachorro” Godoy lo expresó con claridad: la rebelión de las conciencias es el motor para construir una sociedad más justa. Daniel Catalano, en nombre de Hugo Yasky, reforzó la idea de que la mesa ecuménica actúa como faro en tiempos de recorte de derechos y despidos.

El mensaje político

La protesta apuntó directamente al gobierno de Javier Milei, denunciando políticas que —según los organizadores— profundizan el hambre y el saqueo de recursos. Pérez Esquivel fue contundente: “Milei no está solo, está acompañado por el Imperio”. La crítica no se limitó a lo económico, sino que se extendió a la falta de diálogo con las provincias y la entrega de bienes estratégicos.

Lo que deja la jornada

  • Unidad sindical: las dos CTA marchando juntas con bandera común.
  • Dimensión espiritual: el ayuno como herramienta de denuncia y solidaridad.
  • Crítica política: cuestionamientos directos al modelo de gobierno actual.
  • Resistencia social: organizaciones sindicales, religiosas y comunitarias confluyendo en Plaza de Mayo.

Conclusión

El cierre del “ayuno y oración para despertar conciencias” mostró que la protesta social en Argentina no se limita a la acción sindical o política tradicional. La combinación de espiritualidad, ética y movilización gremial abre un nuevo capítulo en la resistencia: uno que busca interpelar no solo a las estructuras de poder, sino también a la conciencia colectiva.