Llegan los ARAD 7 y ARAD 5 a la Argentina

El Ministerio de Defensa confirmó la adquisición de 700 fusiles ARAD y 167 armas de fogueo a la empresa Israel Weapon Industries (IWI), lo que marca el inicio del reemplazo del histórico FAL, utilizado por las Fuerzas Armadas argentinas durante más de medio siglo.

El lote inicial, valuado en u$s1,73 millones, llegará en las próximas semanas y contempla fusiles ARAD 7 y ARAD 5, diferenciados por calibre. El contrato puede extenderse hasta los u$s12 millones. El reemplazo será gradual, con distribución, pruebas y adaptación en las distintas fuerzas.

El Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL) prevé además incorporar pistolas, ametralladoras, lanzagranadas, sistemas ópticos y municiones, junto con proyectos de adquisición de drones, helicópteros y submarinos, aunque estos últimos se consideran metas de largo plazo por las restricciones presupuestarias.

Trasfondo y proyección

El proceso comenzó en 2024 bajo la gestión de Luis Petri, con mesas técnicas del Estado Mayor Conjunto y reuniones con las tres fuerzas. En mayo de 2026, el Gobierno oficializó mediante el DNU 314/2026 la asignación de fondos provenientes de privatizaciones y operaciones con inmuebles públicos al Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino, orientado a modernizar infraestructura estratégica y recuperar capacidades defensivas.

El decreto fundamenta la necesidad de actualización en los avances tecnológicos militares —como inteligencia artificial y armas automatizadas— y en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos, ciberataques y amenazas irregulares.

Opinión

La salida del FAL simboliza el cierre de una etapa histórica y la apertura hacia un modelo de defensa más moderno y acorde a los desafíos actuales. La incorporación de fusiles ARAD representa un salto tecnológico, aunque el verdadero reto será sostener la inversión en un contexto económico complejo.

El plan de reequipamiento militar apunta a recuperar capacidades perdidas y a reforzar la presencia argentina en un escenario global cada vez más exigente. La clave estará en equilibrar la modernización con la sostenibilidad presupuestaria.