Los aprobó el Congreso: el Estado perdona deudas a Edenor y Edesur
Un perdón millonario: ¿cuánto dinero deja de cobrar el Estado?
¿Sabía que el Congreso aprobó el perdón de deudas a Edenor y Edesur por unos US$700 millones? ¿A cambio de qué?
El Fisco renuncia al cobro de una deuda de u$s 700 millones por inversiones no realizadas o fallas en el servicio. Las distribuidoras dejarían de lado demandas por lucro cesante debido a regulaciones tarifarias. La medida quedó incluida en el artículo 4° del proyecto que redujo o eliminó los beneficios de «zona fría» en el gas para 4.100.000 usuarios. Pasó casi inadvertida dentro de un paquete de cambios energéticos, que también extendió por 20 años la estabilidad fiscal para renovables. Es similar al capítulo XI del Presupuesto 2026, aprobado sin varios artículos para lograr mayorías.
Los números: US$450 millones para Edenor y US$300 millones para Edesur
¿Cuánto debe cada empresa? ¿Qué activos regulatorios renuncian?
En concreto, el Estado perdonará a Edenor y Edesur sus deudas con Cammesa, reconocidas y regularizadas con pagos en cuotas de hasta ocho años, por el equivalente en pesos a unos US$450 millones y US$300 millones, respectivamente. A cambio, las empresas renunciarán a sus «activos regulatorios» —deudas del Estado por los congelamientos tarifarios—, que no están reconocidos formalmente. Fuentes del sector calculan que ascienden a US$2.000 millones para Edenor y US$1.200 millones para Edesur. Directivos industriales, en cambio, estiman que la deuda estatal no supera el doble de lo que deben las compañías: hasta US$900 millones con Edenor y US$600 millones con Edesur. Además, ambas empresas se olvidarán de futuros reclamos judiciales contra el Estado. ENEL, controlante de Edesur y vinculada al Estado italiano, resignará acudir al CIADI del Banco Mundial, como sí hicieron otras multinacionales en las últimas décadas. Edenor pertenece a José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti; Edesur, al Estado italiano a través de ENEL y varios fondos.
¿Le parece justo que el Estado perdone deudas millonarias a las eléctricas? ¿O deberían pagar lo que deben? ¿A cambio de qué renuncian las empresas? ¿Es un buen negocio para el Estado? ¿O es una forma de beneficiar a los amigos del poder? ¿Quiénes son los dueños de Edenor y Edesur? ¿Tienen vínculos con el Gobierno?
El mecanismo: compensación de deudas y renuncia a reclamos
¿Cómo funcionará el perdón? ¿Qué pasa con Transener y las distribuidoras provinciales?
Una vez reglamentada la ley, el Estado determinará las diferencias actualizadas de ingresos percibidos por distribuidoras y transportistas bajo jurisdicción federal por las leyes de emergencia tarifaria, comparadas con lo que hubieran recibido según los contratos. Las distribuidoras federales son Edenor y Edesur. Entre las transportistas está Transener, donde el Estado vendió este año más del 26 % de su participación a través de Enarsa al grupo Edison y a Genneia. Para Transener, el Estado podrá perdonar futuras multas por fallas en líneas de alta tensión, aunque hoy no hay deudas. A cambio, el Poder Ejecutivo instrumentará un crédito sobre los acuerdos de regularización que las empresas asumieron con Cammesa. Como no cobraron tarifas suficientes para cubrir salarios, mantenimiento, impuestos y compra de energía, las eléctricas dejaron de pagar a Cammesa y acumularon deudas, regularizadas en los últimos años. La diferencia contable favorece a las empresas, por lo que la ley exige que el acuerdo esté sujeto a que distribuidoras y transportistas declinen todos los reclamos judiciales o administrativos contra jurisdicciones locales, el Estado y Cammesa por los efectos de las emergencias. Así, el Estado reconocería una deuda no oficializada, un «pasivo contingente» a largo plazo, pero quedaría libre de pagarla; las compañías limpiarían su balance de inmediato. Esa es la visión del Gobierno. El acuerdo también incluye a distribuidoras provinciales, cuya regulación depende de cada gobernador.
¿Qué es un «activo regulatorio»? ¿Es una deuda real o una expectativa? ¿Por qué el Estado no la reconoce? ¿Las empresas se benefician con este acuerdo? ¿O es un equilibrio? ¿Qué pasa con los usuarios? ¿Seguirán pagando tarifas altas mientras las empresas se benefician? ¿La energía es un derecho o un negocio?
Conclusión: un perdón que genera polémica
El perdón de deudas a Edenor y Edesur es una medida que pasa casi inadvertida pero que tiene un impacto millonario. La pregunta es inevitable: ¿es justo que el Estado renuncie a cobrar US$700 millones? ¿A cambio de qué? ¿Las empresas se comprometen a invertir? ¿O solo se limpian los balances? ¿Los usuarios recibirán un mejor servicio? ¿O seguirán sufriendo cortes?
La energía es un servicio esencial. ¿El Estado debe garantizar el acceso o dejar que las empresas hagan su negocio? ¿Las tarifas son justas? ¿Los aumentos se justifican? ¿O los usuarios pagan los errores de las empresas y del Estado? ¿Qué pasa con las distribuidoras provinciales? ¿El Chaco está incluido en el acuerdo? ¿Se beneficia o se perjudica?
