Mundial 2026: España debuta ante Cabo Verde en un feriado argentino con cuatro partidos
15 de junio de 2026 – Mientras las calles de Resistencia y Formosa amanecían vacías, las persianas bajas y los comercios cerrados por el feriado del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, en otra pantalla muy distinta comenzaba a rodar la película del Mundial 2026. Este lunes, quinto día de acción en la Copa del Mundo que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México, trajo consigo cuatro nuevos partidos con el debut de equipos que suelen encender la atención de los argentinos: España, Bélgica y Uruguay. Una coincidencia de calendario que, para muchos, transformó el feriado en una jornada doble: descanso laboral y maratón futbolera.
La actividad arrancó a las 13 (hora argentina) con el partido entre España y Cabo Verde, transmitido por DSports, DGO y Flow Sports. La Furia Roja, con el joven Lamine Yamal como principal estandarte de una nueva generación, es una de las candidatas al título y comenzó su camino enfrentando a un elenco africano que hizo su estreno mundialista absoluto. Cabo Verde, sin historia previa en la máxima cita del fútbol, llegó con la ilusión de dar la sorpresa y demostrar que el fútbol africano ya no es sólo cosa de Senegal o Marruecos. Un debutante contra un favorito: la fórmula clásica del Mundial que nunca decepciona.
La acción continuó a las 16 con el duelo entre Bélgica y Egipto, protagonizado por una de las figuras globales de los últimos años: Mohamed Salah. Los belgas, con su generación dorada ya en el ocaso pero todavía con nombres de peso, partían como favoritos, pero los egipcios soñaban con el golpe de la mano de su gran estrella. Este encuentro se pudo ver por DSports 2, TyC Sports, Flow Sports, Paramount+, TyC Sports Play y DGO. Un partido con sabor a revancha para Salah, que nunca pudo llevar a Egipto a lo más alto en un Mundial y que, a sus 34 años, sabía que podía ser una de sus últimas oportunidades.
A las 19 llegó el turno de Uruguay, la selección que siempre despierta un interés especial en Argentina por la cercanía, por el estilo, por Marcelo Bielsa. La Celeste, dirigida por el Loco, hizo su debut ante Arabia Saudita en un partido que no era para nada menor. Uruguay no atravesaba su mejor momento, con un equipo en transición y resultados irregulares en los amistosos previos, pero debía hacer valer su jerarquía ante unos asiáticos que ya saben lo que es dar sorpresas en estos escenarios. En Qatar 2022, Arabia Saudita protagonizó una de las mayores conmociones de la historia del fútbol al vencer a la Selección Argentina en su debut. La memoria del coloso herido seguía vigente, y Uruguay no podía confiarse. El encuentro fue transmitido por DSports, TyC Sports, Telefé, Disney+, Paramount+, TyC Sports Play y DGO. Bielsa, con su libreta y su intensidad característica, volvía a estar en el banco de un Mundial, un espectáculo en sí mismo.
Finalmente, la actividad mundialista del lunes cerró a las 22 con Irán contra Nueva Zelanda, un partido que, en el papel, no concitaba la misma atención que los anteriores, pero que guardaba su propia historia. Nueva Zelanda, con todos los ojos puestos en Tim Payne, trató de dar el golpe ante los asiáticos en un duelo que podía definir el segundo puesto del grupo. La transmisión estuvo a cargo de DSports, TyC Sports, Flow Sports, Paramount+, TyC Sports Play y DGO.
Cuatro partidos en un feriado que dejó vacíos los centros comerciales de Formosa y Resistencia. No es una casualidad, es una metáfora perfecta de la Argentina de 2026. Por un lado, el país que se para: comercios cerrados, calles desiertas, consumo en caída. Por el otro, el país que se enciende frente a una pantalla, que debate el esquema de Bielsa, que discute si Lamine Yamal es el nuevo Messi o simplemente un espejismo, que mira a Salah con admiración y a Cabo Verde con curiosidad. El feriado de Güemes, pensado para honrar a un héroe que resistió en el norte con lo que tenía, se transformó en una jornada de resistencia de otro tipo: la resistencia del hincha argentino a perderse un partido, aunque la economía no dé para llenar la heladera. Porque mientras el asado quedó para otra ocasión —la carne vacuna en su nivel más bajo en 20 años, recordemos—, el Mundial sigue siendo uno de los últimos consumos que no se negocia. No importa si hay que verlo con mate y bizcochos en lugar de con choripán. Se mira igual. Y eso, en un país donde cada feriado se mide en facturación perdida, tiene algo de heroico y algo de trágico al mismo tiempo. Güemes resistía con gauchos. Nosotros resistimos con el streaming, el celular a full y la esperanza de que Uruguay le gane a Arabia Saudita. Cambiaron las armas, no la necesidad de creer que siempre se puede dar la vuelta. Aunque sea en la cancha.
