El riesgo país perforó los 425 puntos: el nivel más bajo en ocho años tras el acuerdo entre EE.UU. e Irán

15 de junio de 2026 – El riesgo país argentino volvió a caer este lunes y perforó los 425 puntos básicos, ubicándose en su nivel más bajo en ocho años, en medio de una jornada marcada por el optimismo de los mercados internacionales tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. El indicador elaborado por JP Morgan retrocedió impulsado por una nueva suba de los bonos soberanos en dólares, que mantienen una tendencia positiva luego de la mejora en la calificación crediticia que recibió la Argentina la semana pasada. En un contexto donde las calles de Formosa y Resistencia amanecían vacías por el feriado de Güemes y el consumo de carne vacuna tocaba mínimos históricos, el mundo financiero dibujaba una postal completamente diferente: optimismo, bonos al alza y expectativas de una eventual vuelta del país al mercado voluntario de crédito internacional.

La baja del riesgo país se dio en un contexto de mayor apetito por los activos argentinos. Los bonos soberanos registraron avances cercanos al 1%, consolidando una racha alcista que reavivó las esperanzas en los círculos financieros. La mejora en la calificación crediticia anunciada la semana anterior había generado expectativas, pero el factor desencadenante de esta nueva baja tuvo nombre y apellido geopolítico: el entendimiento entre Washington y Teherán. El acuerdo, que podría poner fin a las hostilidades en los próximos días, redujo la tensión en Medio Oriente y generó un clima de alivio en los mercados globales. Cuando el mundo respira, los activos emergentes suelen ser los primeros en festejarlo. Y Argentina, con su histórica volatilidad, no fue la excepción.

El impacto del acuerdo también se sintió en el precio del petróleo. El Brent cotizó en torno a los 82,84 dólares, marcando una nueva caída frente al último cierre. Una baja que, en principio, alivia a los países importadores de energía —entre ellos Argentina— pero que también enciende alarmas en las arcas de las provincias petroleras. El tablero es complejo: menos tensión en Medio Oriente, petróleo más barato, pero también menos ingresos para las economías que viven de los hidrocarburos. Como siempre, lo que es noticia buena para unos, es dolor de cabeza para otros.

De esta manera, el riesgo país volvió a niveles mínimos desde 2018 y profundizó la mejora que viene mostrando en las últimas semanas, en un escenario combinado de factores internos favorables —la calificación crediticia, el ordenamiento fiscal, la confianza renovada— y un clima externo más distendido. Los analistas del mercado comenzaron a hablar con cautela de una posible vuelta al crédito voluntario, algo que hasta hace pocos meses parecía una utopía. Los bonos suben, el riesgo baja, y los inversores empiezan a mirar a Argentina con otros ojos. O al menos con menos miedo.

El riesgo país en 425 puntos es la mejor noticia económica en años. Pero hay que leerla con cuidado, sin dejarse deslumbrar. Porque mientras JP Morgan celebra, en Formosa las persianas siguen bajas y en Resistencia el centro está desierto. El riesgo país mide la confianza de los inversores extranjeros, no el bolsillo del que va al supermercado y ve que el kilo de carne vacuna cuesta casi 19 mil pesos. Son dos países diferentes dentro del mismo territorio. Uno, el que mira los bonos en dólares y respira aliviado porque el mundo se calma y el petróleo baja. Otro, el que mira la heladera y hace cuentas para ver si llega a fin de mes. El acuerdo entre Estados Unidos e Irán es una gran noticia para la geopolítica global. Pero acá, el verdadero acuerdo que los argentinos esperan es otro: el que logre que el feriado deje de ser sinónimo de «día perdido» para los comerciantes y vuelva a ser lo que alguna vez fue: una oportunidad. Mientras el riesgo país perfora los 425, el riesgo comerciante sigue en niveles récord. Y de ese, JP Morgan no informa.