Quieren que la educación financiera sea obligatoria en todas las secundarias del país
Un proyecto que busca cerrar una brecha histórica: ¿están los jóvenes preparados para manejar su dinero?
¿Sabía que la Argentina ocupa uno de los últimos puestos en educación financiera a nivel regional? ¿Puede un joven tomar decisiones económicas responsables sin haber recibido formación específica?
El diputado nacional por Corrientes Diógenes González presentó un proyecto de ley para incorporar la educación financiera como contenido obligatorio en la currícula del nivel secundario en todas sus modalidades y en los establecimientos educativos de todo el país. La iniciativa cuenta con las firmas de Pamela Verasay, Guillermo Agüero, Darío Schneider, Lisandro Nieri y Gerardo Cipolini.
Una modificación clave: la Ley de Educación Nacional
¿Qué cambia exactamente el proyecto? ¿Qué contenidos se incorporarían?
La propuesta modifica la Ley de Educación Nacional N° 26.206 para incluir entre los fines de la política educativa la adquisición de conocimientos y habilidades que permitan comprender y gestionar responsablemente los recursos económicos y financieros personales.
Según el texto, la educación financiera comprende el aprendizaje de conceptos vinculados al manejo del dinero, las finanzas personales y los derechos de los usuarios del sistema financiero, con el objetivo de desarrollar capacidades para utilizar de manera responsable e informada productos y servicios bancarios y no bancarios.
¿Qué debería saber un estudiante al terminar la secundaria sobre finanzas personales? ¿Le alcanza con entender qué es una tasa de interés o debería saber también cómo invertir?
Los objetivos específicos: más que solo ahorrar
¿Qué habilidades concretas se buscan desarrollar en los estudiantes?
Entre los objetivos específicos se encuentran:
- Promover hábitos de ahorro.
- Fomentar una administración responsable de cuentas y deudas.
- Brindar conocimientos sobre créditos y funcionamiento del sistema financiero.
- Ampliar la inclusión financiera.
- Estimular el emprendimiento.
¿Se enseña en alguna escuela secundaria a administrar una tarjeta de crédito o a entender un contrato bancario? ¿Por qué cree que estos contenidos no forman parte de la currícula actual?
Los fundamentos: decisiones económicas y vida cotidiana
¿Por qué es urgente incorporar estos contenidos? ¿Qué dice el diputado sobre la complejidad de los mercados financieros?
En los fundamentos, el legislador sostiene que las decisiones económicas forman parte de la vida cotidiana y que la creciente complejidad de los mercados financieros exige una preparación adecuada desde la escuela. En ese sentido, advierte que los jóvenes deben contar con herramientas para evaluar ofertas de crédito, planificar ahorros y administrar sus finanzas personales.
¿Alguna vez le ofrecieron un crédito con condiciones que no entendía? ¿Cómo habría cambiado su decisión si hubiera tenido formación financiera en la escuela?
Antecedentes legales: la Ley de Financiamiento Productivo
¿Existe ya una ley que promueve la educación financiera? ¿Por qué no se aplicó?
La iniciativa retoma además lineamientos contenidos en la Ley de Financiamiento Productivo N° 27.440, que había encomendado al Poder Ejecutivo desarrollar una Estrategia Nacional de Inclusión Financiera con programas educativos destinados a las escuelas secundarias.
Según los autores, el proyecto busca otorgarle jerarquía legal permanente a esos contenidos para que no dependan de decisiones administrativas de cada gobierno.
¿Confiaría en que una política educativa se sostenga en el tiempo si depende de un decreto? ¿No es mejor que sea ley?
Los datos que preocupan: Argentina en el puesto 37 de 39
¿Qué revelan las encuestas sobre el conocimiento financiero de los argentinos? ¿Estamos tan mal como parece?
Entre los argumentos esgrimidos también se mencionan indicadores sobre el nivel de conocimientos financieros de la población argentina. El proyecto recuerda que una encuesta realizada por el Banco Central y la CAF en 2017 ubicó a la Argentina en el puesto 37 entre 39 economías evaluadas en materia de educación financiera, con un puntaje de 11,5 sobre 21.
Asimismo, los fundamentos citan datos del Informe de Inclusión Financiera del Banco Central correspondiente al segundo semestre de 2025, que registró una cobertura de financiamiento del 54,7 % de la población y del 74,6 % de las MiPyMEs, lo que, a juicio de los autores, refuerza la necesidad de que más ciudadanos comprendan los productos financieros que utilizan.
¿Sabía que más de la mitad de la población utiliza productos financieros? ¿Cómo se puede usar algo que no se entiende?
Pruebas PISA: la caída en matemática como señal de alerta
¿Qué relación existe entre la educación financiera y el desempeño en matemática? ¿Puede enseñarse finanzas sin una base matemática sólida?
El proyecto también vincula la necesidad de educación financiera con los resultados de las pruebas PISA 2025, que mostraron una caída en los desempeños de matemática de los estudiantes argentinos. Según se señala, esas dificultades afectan habilidades básicas necesarias para interpretar tasas, comparar precios o evaluar alternativas económicas.
¿Se puede enseñar educación financiera si los estudiantes no comprenden operaciones matemáticas básicas? ¿No será necesario primero reforzar la enseñanza de matemática?
El antecedente provincial: Corrientes ya dio el primer paso
¿Qué provincias ya incorporaron educación financiera? ¿Es suficiente con iniciativas provinciales?
Finalmente, Diógenes González destaca que varias provincias ya avanzaron en la incorporación de la educación financiera mediante normas propias, entre ellas Corrientes, y sostiene que llegó el momento de establecer un marco común de alcance federal que garantice que todos los estudiantes del país reciban esta formación antes de concluir la escuela secundaria.
¿Está de acuerdo con que sea obligatoria en todo el país? ¿O debería ser cada provincia la que decida?
Conclusión: una deuda pendiente con las nuevas generaciones
La educación financiera es una herramienta clave para la autonomía y el desarrollo personal. La pregunta es inevitable: ¿por qué tardó tanto en considerarse un contenido esencial? ¿Y qué pasará si el proyecto no se aprueba? ¿Seguirán los jóvenes aprendiendo a manejar su dinero a los golpes?
