10 hábitos diarios que los oncólogos practican para prevenir el cáncer
Un informe de TIME reveló las prácticas cotidianas que los propios especialistas en oncología incorporan a su vida para reducir el riesgo de desarrollar tumores. Desde la alimentación y el ejercicio hasta el sueño y el control médico, estos hábitos están respaldados por investigaciones recientes y experiencia clínica, y son accesibles para la mayoría de las personas.
1. No consumir alcohol
La doctora Andrea Tufano-Sugarman, oncóloga del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, eliminó por completo el alcohol tras analizar la evidencia disponible. «Realmente no sabemos si existe una cantidad segura, y su consumo está vinculado a tasas más altas de varios tipos de cáncer», explicó. Investigaciones recientes muestran que incluso bajos niveles de alcohol elevan el riesgo de tumores como el de mama y colon.
2. Aumentar el consumo de fibra
Tufano-Sugarman se fija como objetivo alcanzar los 30 gramos de fibra diarios, a través de batidos con chía, palomitas de maíz, legumbres, frutas y verduras variadas. «Comer solo una manzana al día no basta; aporta entre cuatro y cinco gramos», señaló. La fibra beneficia la microbiota intestinal, lo que incide en la inflamación y el riesgo de cáncer.
3. Cocinar en casa para evitar ultraprocesados
El doctor Alexander Goy, oncólogo, prioriza cocinar en casa para controlar la cantidad de sal, azúcar y grasas añadidas. El doctor Michael Dominello, oncólogo radioterápico del Karmanos Cancer Institute de Detroit, recomienda elegir productos orgánicos en alimentos propensos a acumular pesticidas, como fresas y arándanos.
4. Precaución con comida para llevar y plásticos
La doctora Nikki Wood, hematóloga y oncóloga pediátrica en Children’s Mercy Kansas City, evita la comida para llevar para reducir el contacto de los alimentos calientes con plásticos de uso alimentario. Estos plásticos pueden liberar sustancias que alteran el sistema hormonal y están asociadas a ciertos cánceres. Wood prefiere esperar a que la comida alcance la temperatura ambiente antes de guardarla en recipientes plásticos.
5. Dormir entre siete y nueve horas
Tufano-Sugarman afirma que «sabemos que la falta de sueño favorece la resistencia a la insulina y desregula el apetito». Dormir lo suficiente ayuda a mantener la energía y un índice de masa corporal saludable, reduciendo el riesgo de enfermedades, incluido el cáncer.
6. Ejercicio de fuerza como rutina
Dominello asegura que el entrenamiento de fuerza «desencadena cambios hormonales y metabólicos que afectan desde el estado de ánimo hasta la salud a largo plazo». Recomienda ejercicios como sentadillas y levantamiento de pesas entre dos y tres veces por semana. Wood, cuando no puede ir al gimnasio, realiza rutinas cortas de flexiones, sentadillas y desplantes en casa.
7. Protección solar y control dermatológico
Tufano-Sugarman utiliza protector solar diariamente, sin importar la estación, y se somete a una revisión dermatológica completa cada año. Los dermatólogos pueden detectar lesiones que pasan inadvertidas en un autoexamen.
8. Cuidado bucal y visitas odontológicas
Dominello visita al dentista al menos dos veces al año porque una mala salud bucal está relacionada con enfermedades cardiovasculares y, con evidencia creciente, con ciertos tipos de cáncer. El control odontológico ayuda a detectar complicaciones en etapas tempranas.
9. Atención a señales de cáncer colorrectal
Tufano-Sugarman advirtió que el aumento de casos en adultos jóvenes ya alcanza niveles preocupantes y lo describió como una verdadera «epidemia». Frente a síntomas como sangrado rectal, cambios persistentes en los hábitos intestinales o molestias digestivas frecuentes, recomienda consultar a un especialista.
10. Incorporar brotes caseros en la dieta
Dominello cultiva brotes en casa (de brócoli o col morada) porque ofrecen altos niveles de compuestos beneficiosos en comparación con las verduras adultas. El proceso es sencillo: solo se requieren semillas para germinación, enjuagues diarios y esperar entre cuatro y cinco días.
¿Cuál de estos hábitos ya practicás y cuál te cuesta más incorporar? ¿El alcohol forma parte de tu vida cotidiana o pensás en reducirlo después de leer esta nota? ¿Cocinar en casa es una realidad en tu día a día o optás por la comida rápida por falta de tiempo? ¿Dormís las horas recomendadas o el estrés y las pantallas te lo impiden? ¿Conocías la relación entre la salud bucal y el riesgo de cáncer?
