El agua no da tregua: Zdero se puso al frente en Tres Isletas y prometió obras de fondo

A veces llueve nomás, y otras veces el agua se mete en las casas y no se quiere ir. Este sábado, después de pasar por Miraflores, el gobernador Leandro Zdero se plantó en Tres Isletas para ver con sus propios ojos el quilombo que dejó el temporal. Y no fue una visita de fotito nomás, che.

Lo acompañaron la intendente local, Marcela Duarte; el secretario general de la Gobernación, Julio Ferro; el ministro de Gobierno, Carim Peche; la coordinadora del programa Ñachec, Tamara Silvestri; el coordinador zonal Fernando Vogel; y el diputado provincial Sebastián Lazzarini. Un equipazo, como para que no falte nadie a la hora de poner el hombro.

Zdero se reunió con vecinos, autoridades locales y productores. Escuchó las puteadas de rigor, los pedidos de ayuda y también las propuestas. Porque cuando el agua se lleva las cosas, la bronca es grande pero las ganas de solucionar tienen que ser más grandes. «Estamos trabajando no solamente en la asistencia, sino también en seguir coordinando con las distintas áreas del Gobierno y con los sectores productivos», dijo el mandatario.

Y acá viene lo importante, ¿viste? No es solo llevar chapas y fideos. El gobernador lo dejó claro: «Hay que atender la situación de momento, pero también avanzar en la planificación de la ciudad, el escurrimiento del agua y un abordaje general que requiere la intervención de APA, Vialidad y los consorcios camineros». O sea, parches no, lo que hace falta son obras posta.

Zdero explicó que Tres Isletas tiene problemas de escurrimiento en las zonas bajas, donde vive mucha gente. «Eso hace que, aun con lluvias menores, el escenario siga siendo complicado». Por eso pidió canalización, sistemas de bombeo y una solución de fondo. Porque ya está bien de que cada vez que llueve un poco haya que salir con lancha.

El ministro Carim Peche, por su parte, destacó que el Estado está en territorio escuchando. «Hay vecinos que han perdido sus cosas y necesitamos encontrar soluciones, entendiendo que cada localidad tiene problemáticas distintas», afirmó. Y no le falta razón: no es lo mismo el agua en el centro de Resistencia que en el fondo de Tres Isletas.

La pregunta que te hago, vecino, es esta: ¿cuántas veces más va a tener que llover para que las obras que prometen dejen de ser promesas y empiecen a ser zanjas, canales y bombas que funcionen cuando más se las necesita?