La pobreza volvió a subir en el Chaco y en todo el país, y lo que viene, según los números, es peor.

Así nomás, vecino. Justo cuando muchos pensaban que lo más feo ya había pasado, los datos oficiales del Indec confirmaron este viernes que la racha de seis trimestres seguidos bajando la pobreza se cortó en seco. Entre octubre y diciembre del año pasado, la pobreza saltó del 26,9% al 29,9%. Son tres puntos de una sola vez, che. En números concretos: más de un millón doscientas mil personas nuevas cruzaron esa línea en todo el país.

Y ojo, porque esto no es un tropezón nomás. Según los especialistas de la UCA y la consultora ExQuanti, el primer trimestre de este año —el mismo que el presidente Javier Milei calificó como «difícil»— va a mostrar otro aumento. O sea, la cosa viene para largo.

Para que tengas referencias, la pobreza había tocado su peor momento en el primer trimestre de 2024, con un 54,8%. Después empezó a bajar gracias al superávit, al saneamiento de la economía y a más asistencia social. Llegó al 26,9% en el tercer trimestre de 2025 y muchos festejaron. Pero el último tramo del año revirtió la tendencia. «El proceso de caída se habría estabilizado a finales del año pasado y estaría teniendo un aumento durante el primer trimestre de este año», explicó Agustín Salvia, el coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

La indigencia, mientras tanto, casi no se movió: pasó del 6,0% al 6,1%. Un respiro, pero chiquito.

En el Gobierno, la ministra de Desarrollo Social, Sandra Pettovello, sacó pecho con otro dato: «A fines de 2023, casi 7 de cada 10 chicos eran pobres. Hoy son 4 de cada 10». Y el ministro de Economía, Luis Caputo, ya anda diciendo que vienen «los mejores 18 meses» para la economía y que las elecciones del año que viene van a ser un «paseo por el parque» para el oficialismo.

Pero los números tienen otra lectura, ¿viste? La consultora ExQuanti reconoció que sí, que hubo una reducción importante de la pobreza en esta gestión, pero aclaran que esa baja «fue precedida del más significativo aumento que se haya experimentado en el total de personas pobres en un lapso de tiempo tan corto». En criollo: primero la pobreza se disparó como loca, después bajó, pero todavía hay un 41% más de pobres que en 2017. Y desde fines del año pasado, como viste, volvió a subir.

Acá en el Chaco, donde el aguante es moneda corriente pero la plata no alcanza ni para los fideos, esta noticia pesa el doble. Porque los promedios nacionales esconden realidades: cuando la pobreza sube tres puntos en todo el país, en el interior del interior duele más.

La pregunta que te hago, vecino, es esta: ¿vos sentís que en tu casa las cosas mejoraron en estos dos años o cada mes tenés que estirar más la gamba para llegar a fin de semana?