Golpe al bolsillo: el uso de tarjetas de crédito se desploma y la morosidad alcanza el 28%
El financiamiento con tarjetas de crédito no da tregua. En agosto, el saldo financiado cayó un 10,1% interanual, mientras la morosidad sigue escalando y ya afecta a 5,9 millones de argentinos. El informe de First Capital Group revela un círculo vicioso: menos crédito, más deuda impaga y consumidores que, aunque pueden acceder al financiamiento, prefieren no endeudarse.
¿Qué está pasando con el bolsillo de los argentinos? ¿Es una crisis de confianza, de capacidad de pago o ambas?
Caída del 10,1%: el crédito en retroceso acelerado
El último informe de First Capital Group muestra que la contracción del uso de tarjetas de crédito no solo se mantiene, sino que se acelera. La baja acumulada es del:
- 3,4% en el último trimestre.
- 5,9% en la comparación semestral.
- 10,1% en términos interanuales.
Guillermo Barbero, socio de la consultora, explicó que el comportamiento de los últimos períodos confirma una «tendencia descendente cada vez más pronunciada».
¿Por qué los argentinos están usando menos las tarjetas de crédito? ¿Es por miedo a endeudarse, por falta de límites o porque el bolsillo no da para más?
El dólar también se retrae: caída del 15,9% mensual
El financiamiento en moneda extranjera también mostró un deterioro durante agosto. El saldo financiado en dólares cayó un 15,9% respecto de julio y se ubicó en U$S 670 millones.
Sin embargo, al comparar con agosto del año pasado, el monto exhibe un leve incremento del 1,5% (U$S 660 millones en 2025). First Capital Group atribuye esa estabilidad interanual a la continuidad del turismo en el exterior y las compras internacionales a través de plataformas de e-commerce.
¿El turismo y las compras online sostienen el consumo en dólares o es un espejismo que oculta una caída más profunda del consumo interno?
Morosidad récord: 5,9 millones de personas en situación irregular
El dato más preocupante del informe es el deterioro de la calidad crediticia de los hogares. Según la Central de Deudores del BCRA, en julio había:
- 5,9 millones de personas con deudas en situación irregular.
- Eso equivale al 28% del total de quienes mantienen algún tipo de crédito vigente.
La normativa considera que una deuda ingresa en situación irregular cuando supera los 90 días de atraso. Bajo ese criterio:
- La mora del conjunto del sector privado no financiero pasó del 7,63% en junio al 7,73% en julio.
- Entre las familias, el índice de morosidad avanzó del 12,77% al 12,94% en apenas un mes.
- Las empresas también registraron un deterioro, aunque menor: del 3,50% al 3,61%.
¿Qué significa que casi 6 millones de argentinos estén en mora? ¿Es un problema de ingresos insuficientes, de educación financiera o de un sistema crediticio que otorga créditos sin evaluar capacidad de pago?
El círculo vicioso: menos crédito, más morosidad, menos consumo
La creciente morosidad repercute directamente sobre el acceso al crédito. Barbero recordó que los clientes que ingresan en situación irregular dejan de poder utilizar sus tarjetas, ya que las entidades financieras suspenden esos plásticos y restringen la actualización de los límites disponibles.
Pero hay una paradoja: solo los usuarios con mejor calificación crediticia acceden a ampliaciones en sus límites. Sin embargo, justamente esos clientes, con mayor capacidad de acceso al crédito, son hoy los que muestran una menor predisposición a endeudarse debido al contexto económico.
¿Es una crisis de oferta o de demanda de crédito? ¿Los bancos prestan menos porque hay más morosidad, o los argentinos piden menos porque no quieren endeudarse?
El contexto: inflación, ajuste y caída del poder adquisitivo
El informe de First Capital Group no menciona directamente la inflación ni el ajuste económico, pero es imposible entender la caída del uso de tarjetas sin considerar el contexto macroeconómico.
- La inflación, aunque decreciente, sigue erosionando el poder adquisitivo.
- El ajuste fiscal y la recesión golpean el consumo.
- Las tasas de interés para financiamiento con tarjetas siguen siendo elevadas.
En ese escenario, muchos argentinos prefieren no usar el crédito para evitar caer en una espiral de deudas que no puedan pagar.
¿Es una decisión racional o forzada? ¿Los argentinos están aprendiendo a vivir con lo justo o simplemente no tienen margen para endeudarse?
¿Qué implica esto para la economía?
La caída del uso de tarjetas de crédito no es solo un problema de los bancos o de los comercios. Es un síntoma de una economía que se contrae y de un consumidor que se retrae.
- Menos crédito significa menos consumo.
- Menos consumo significa menos actividad económica.
- Menos actividad económica significa menos empleo.
- Menos empleo significa más morosidad.
Un círculo vicioso que, si no se rompe, puede profundizar la recesión.
¿El Gobierno tiene herramientas para reactivar el crédito y el consumo, o el ajuste fiscal impide cualquier estímulo?
Reflexión final: el crédito como termómetro de la crisis
El uso de tarjetas de crédito es un termómetro de la salud económica de un país. Cuando la gente usa el crédito, confía en que podrá pagarlo en el futuro. Cuando deja de usarlo, significa que esa confianza se ha roto.
Los números de First Capital Group son claros:
- Menos crédito.
- Más morosidad.
- Menos consumo.
Y detrás de cada número, hay una historia: la de un trabajador que no llega a fin de mes, la de una familia que tuvo que endeudarse para cubrir gastos básicos y no pudo pagar, la de un comerciante que ve caer sus ventas.
¿Qué puede hacer el Estado para revertir esta tendencia? ¿Más crédito subsidiado, políticas de ingresos, alivio fiscal para las familias? ¿O el ajuste es el único camino, aunque duela?
¿Qué opinás vos? ¿Usás menos la tarjeta de crédito que antes? ¿Te preocupa la morosidad o creés que es un problema de quienes no saben manejar sus finanzas? El debate está abierto, y los números, por ahora, no dan tregua.
