El buen trato no tiene edad: emotivo encuentro en la Residencia «Padre Marino Golinelli» por los derechos de nuestros mayores

Hay abrazos que abrigan el alma y miradas cargadas de historias que merecen ser escuchadas con profundo respeto. En el marco del Día Mundial de la Toma de Conciencia de la Violencia y el Maltrato hacia las Personas Mayores, que se conmemoró este lunes 15 de junio, la intendente Lic. Marcela Duarte compartió una emotiva jornada con los residentes de la Residencia de Adultos Mayores «Padre Marino Golinelli».

El encuentro no fue un acto protocolar más; se transformó en un espacio de afecto y reivindicación, donde las anécdotas, las sonrisas y el reconocimiento mutuo fueron los verdaderos protagonistas de la jornada.

Una jornada de reflexión, arte y camaradería

Durante la visita, las autoridades, el personal de la institución y los abuelos compartieron momentos que combinaron la calidez del hogar con el debate necesario sobre los derechos de la ancianidad:

  • Espacios de reflexión: Se dialogó sobre la importancia de erradicar cualquier tipo de violencia o abandono, promoviendo una cultura comunitaria basada en la empatía.
  • Expresiones culturales: La música y el arte local dijeron presente, encendiendo la alegría y los recuerdos entre los residentes.
  • Almuerzo de camaradería: Un momento compartido alrededor de la mesa que sirvió para afianzar lazos y escuchar las vivencias de quienes tanto le han dado al pueblo.

Un compromiso comunitario que se renueva

Esta actividad funcionó como un recordatorio urgente para toda la comunidad de Tres Isletas. Cuidar a las personas mayores implica garantizarles una vida plena, activa y segura, devolviéndoles un poco de todo el esfuerzo y la experiencia con la que construyeron las bases de nuestra sociedad.

«Valorar su experiencia, escuchar sus voces y promover el buen trato son acciones fundamentales para garantizar una vida plena y digna en todas las etapas», expresaron desde el equipo de gestión de la intendente, reafirmando que la protección de sus derechos es una tarea diaria e irrenunciable.

La tarde en la Residencia «Padre Marino Golinelli» cerró entre aplausos y mates compartidos. La jornada concluyó, pero el mensaje quedó flotando en el aire de la ciudad como un mandato para las nuevas generaciones: el respeto y el cariño hacia nuestros mayores se demuestra cada día, porque el buen trato, definitivamente, no tiene edad.