El Gobierno oficializó una reducción de retenciones para el agro y los biocombustibles por decreto

El Gobierno nacional estableció nuevas alícuotas para el Derecho de Exportación aplicables a varios productos agrícolas y biocombustibles mediante el Decreto N°423/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial. Según explicaron las autoridades, se trata de una medida escalonada que busca impulsar las exportaciones, promover al sector agroindustrial y consolidar la inserción internacional de la Argentina.

La norma dispone una reducción de la alícuota del derecho de exportación para mercaderías de las cadenas de granos de soja, girasol, maíz, sorgo, trigo y cebada. También se anunció la reducción de la alícuota para productos del biodiésel, incluidos los obtenidos de aceites de colza, cártamo, Brassica Carinata y Camelina Sativa, a niveles equivalentes a los de la exportación de aceites, con el objetivo de diversificar y ampliar mercados.

Esquema gradual por sectores

La medida establece nuevos aranceles detallados en los anexos I, II y III. Solo la mercadería incluida en el primer anexo comenzará a abonar los nuevos porcentajes desde el 4 de junio. Para los sectores comprendidos en los anexos II y III, se realizará una reducción gradual mes a mes, con un nuevo cálculo según el período en el que se realice el embarque de la producción destinada a la exportación.

El Poder Ejecutivo argumentó que la transformación de la política económica nacional requiere «adoptar medidas que permitan optimizar el uso de los recursos del Estado para acompañar el programa de estabilización macroeconómica». Recordó que los decretos 526/25 y 877/25 ya habían reducido de forma permanente los derechos de exportación de los complejos de soja, girasol, maíz, cebada, trigo y sorgo.

El Gobierno sostuvo que es necesario seguir generando condiciones favorables para la producción y el comercio exterior, facilitar la apertura de nuevos mercados y dotar de certidumbre a productores, elaboradores y exportadores. Afirmó que los derechos de exportación constituyen un impuesto distorsivo que debería eliminarse y que, en la medida en que el superávit fiscal lo permita, se irán reduciendo gradualmente hasta su desaparición.

Esquema diferenciado por ciclos productivos

Se prevé un esquema diferenciado según los ciclos productivos: uno de aplicación inmediata para los cultivos de invierno, dada la proximidad de la siembra, y otro para los de verano, con un cronograma posterior. Según indicaron, estos períodos fueron diseñados para que, al momento de la comercialización, las reducciones de derechos de exportación estén vigentes, compatibilizando el compromiso de eliminación con una trayectoria gradual que no comprometa el equilibrio fiscal.

La medida entrará en vigencia al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial y debe ser comunicada a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso y a la Dirección Nacional del Registro Oficial para su archivo.

Preguntas para los lectores: ¿Cómo te afecta esta reducción de retenciones como productor, exportador o consumidor? ¿Creés que la eliminación gradual de las retenciones es posible sin comprometer el equilibrio fiscal? ¿Qué impacto esperás en los precios internos de los alimentos? Dejanos tu comentario.