Un pibe de 11, una armería y un pedido que heló la sangre

Un nene de 11 años llamó a una armería de Resistencia, quiso comprar una escopeta y pidió que se la manden por delivery. No es joda, che.

El hecho ocurrió el viernes 25 de abril y ya tiene en alerta a todo el sistema. La dueña del local recibió cuatro llamados en el teléfono del comercio. En uno de ellos, que la mujer logró registrar, se escucha claramente una voz infantil haciendo preguntas concretas: cuánto sale una escopeta, cómo es el trámite, si se la pueden enviar a domicilio. O sea, quería el fiero como si pidiera una pizza, ¿viste?

Esto no es un caso aislado. Según el último relevamiento oficial, ya van más de 130 amenazas vinculadas a escuelas en toda la provincia, tanto en Resistencia como en el interior. El jue pasado, por ejemplo, encontraron una bala en el baño de mujeres de la E.E.S N° 109 de la capital. Y ahora esto: un pibe que ni siquiera llega a la secundaria tratando de comprar un arma por teléfono.

Desde el Departamento Cibercrimen de la Policía empezaron a investigar y lograron rastrear la línea. Estaba asociada a un nene de 11 años domiciliado en Resistencia. Cuando fueron a hablar con la familia, determinaron que el menor estaba al cuidado de su papá. El padre se presentó en la comisaría y lo notificaron de las actuaciones, pero según las fuentes todavía no está claro cómo el chico tuvo acceso a ese número ni por qué quiso comprar un arma.

El caso quedó en manos del Equipo Fiscal Nº 6, con intervención de la Línea 102. Eso ya te da una idea de que no lo tratan como un simple hecho delictivo, sino como algo más complejo, donde entran temas sociales y familiares. Fuentes vinculadas a la investigación dijeron que por ahora no encontraron elementos que indiquen un plan inmediato o algo concreto. Pero, mirá, un pibe de 11 años preguntando insistentemente por una escopeta y pidiendo delivery no es algo que se pueda ignorar.

Uno piensa: ¿qué lleva a un nene a querer comprar un arma? ¿Es una broma pesada? ¿Es contagio de lo que ve en las noticias? ¿Hay un problema de fondo que nadie está viendo? Mientras tanto, los protocolos se reforzaron, pero la pregunta que queda flotando es si estamos llegando tarde, como siempre, o si esta vez la alerta va a servir para algo más que para llenar expedientes.