La «Rímolo» se fugó a Formosa

La «Rímolo chaqueña» se tomó el palo: la falsa doctora se habría escapado a Formosa y la Justicia la busca hasta en la Quiaca.

Lidia Mabel Ojeda, de 43 años, esa que atendía guardias en hospitales de Quitilipi y Presidencia de la Plaza como si fuera médica de verdad, tiene pedido de captura nacional e internacional. Pero según las fuentes, la mina se adelantó y hace casi una semana cruzó a Formosa. Se investiga si alguien la ayudó o si sigue moviéndose por la zona.

La División Investigaciones Complejas del Interior allanó una casa en el barrio San Cayetano de Sáenz Peña, ¿viste? Y ahí encontraron de todo: agujas hipodérmicas, bisturíes, sondas urinarias, jeringas, sets de infusión, uniformes médicos y hasta documentación de pacientes. En el patio había restos de papeles quemados, entre ellos un fragmento con el sello del Ministerio de Salud Pública y la leyenda del hospital de la ciudad termal. O sea, estaba tan metida en el cuento que hasta manejaba papelería oficial, che.

El caso estalló después de que una enfermera denunciara irregularidades. Parece que Ojeda no tenía ni idea de lo básico, y los propios colegas se dieron cuenta rápido. El director de la Región Sanitaria II, Orlando Di Núbila, corroboró que la matrícula que mostraba la mujer pertenecía a otro profesional: el médico Horacio Daniel Vázquez. Y desde el Ministerio de Salud confirmaron que Ojeda no figura en ningún registro nacional de médicos. O sea, una truchísima.

Según fuentes judiciales, la falsa doctora habría firmado al menos nueve actas de defunción y recetado medicamentos sin tener ningún tipo de autorización. Nueve, che. Nueve familias que confiaron en una profesora de Plástica disfrazada de médico. La fiscalía de Sáenz Peña, a cargo de Gustavo Valero, ordenó la aprehensión provincial y ya tramita la captura nacional.

Ojeda ya tiene apodo: la «Rímolo chaqueña», en clara referencia a Silvia Rímolo, esa médica trucha de los años 90 que condenaron por ejercer ilegalmente. La historia se repite, nomás que ahora con una mina que atendía guardias en hospitales del interior, dejando un rastro de familias rotas. Mirá si no da bronca pensar que mientras vos mandás a tu viejo a la guardia con una urgencia, del otro lado puede haber una persona que aprendió medicina mirando series. ¿Hasta cuándo va a seguir pasando esto sin que nadie controle nada?