Las jubilaciones mínimas perdieron un 10,3% frente a la inflación desde la asunción de Milei.

Un informe del IARAF revela una brecha creciente en el poder adquisitivo previsional: el bono extraordinario congelado profundiza la pérdida en el sector más vulnerable. En términos acumulados desde 2017, un jubilado promedio perdió el equivalente a 17,3 haberes mínimos.

BUENOS AIRES – La política previsional del gobierno de Javier Milei presenta un impacto desigual según el nivel de ingresos de los jubilados. Mientras los haberes más altos (equivalentes a tres jubilaciones mínimas) lograron recomponer su poder de compra desde noviembre de 2023, los beneficiarios de la mínima más bono sufrieron una erosión del 10,3% en el mismo período, según un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), a cargo del economista Nadín Argañaraz.

El informe, que abarca desde noviembre de 2023 (mes previo a la asunción de Milei) hasta abril de 2026, evidencia que la principal causa de la pérdida en el segmento más bajo es el congelamiento del bono extraordinario de $70.000, que no ha sido actualizado por inflación mientras los haberes mínimos sí reciben ajustes mensuales.

La brecha en números concretos

De acuerdo con el trabajo del IARAF:

  • Jubilados con tres haberes mínimos:
    • Ingreso equivalente necesario (según inflación): $1.058.762
    • Ingreso efectivo percibido en abril de 2026: $1.140.859
    • Ganancia real: +7,8%
  • Jubilados con haber mínimo + bono:
    • Ingreso equivalente necesario: $502.207
    • Ingreso efectivo percibido: $450.286
    • Pérdida real: -10,3%

La diferencia radica en que el bono es un monto fijo que pierde valor mes a mes con la inflación, mientras que las jubilaciones mínimas se actualizan periódicamente. Así, el bono representa hoy una proporción mucho menor del ingreso total que cuando fue otorgado.

El efecto acumulado desde 2017: una hemorragia silenciosa

Más allá del análisis coyuntural, Argañaraz advirtió que mirar solo períodos anuales oculta el deterioro estructural. Por eso, calculó la pérdida acumulada desde 2017 hasta abril de 2026:

Grupo jubilatorioPérdida en haberes mensuales (base 2017)Equivalente en pesos actuales (abril 2026)
Tres haberes mínimos26,1 haberes$51,6 millones
Haber mínimo17,3 haberes$11,4 millones

Es decir, un jubilado promedio perdió el equivalente a más de un año entero de sus ingresos en términos de poder adquisitivo desde 2017.

Contexto político y económico

El informe irrumpe en un momento de fuerte debate sobre la fórmula de movilidad jubilatoria. El gobierno de Milei ha defendido las actualizaciones mensuales basadas en la inflación pasada, pero la oposición y organizaciones de adultos mayores critican la falta de actualización del bono, al que consideran parte esencial del ingreso de los sectores más vulnerables.

Especialistas consultados señalaron que, si bien los haberes más altos se recuperaron en términos reales, ese segmento representa una minoría del sistema previsional argentino. La mayoría de los jubilados perciben el haber mínimo o valores cercanos a él.

Declaraciones y reacciones

Hasta el cierre de esta edición, el Ministerio de Capital Humano –a cargo de las políticas previsionales– no había emitido una respuesta formal al informe del IARAF. No obstante, fuentes oficiales han reiterado en ocasiones anteriores que el bono es una «medida extraordinaria» y que el foco está puesto en la desaceleración inflacionaria para que las pérdidas no se profundicen.

Por su parte, Nadín Argañaraz declaró al medio Ámbito (donde se publicó originalmente la nota) que «comparar únicamente períodos anuales puede ocultar el verdadero deterioro acumulado de los ingresos previsionales», e insistió en la necesidad de una revisión integral del sistema.

Organizaciones de defensa de jubilados, como la Asociación de Adultos Mayores y la Confederación de Jubilados, han anunciado medidas de acción directa si el gobierno no actualiza el bono en los próximos meses.

Análisis periodístico: ¿qué explica la diferencia?

Dos factores clave determinan la brecha:

  1. Actualización del haber mínimo: La ley vigente ajusta el haber mínimo por inflación, lo que evita su pérdida real. Sin embargo, ese ajuste opera sobre un monto base bajo.
  2. Bono congelado: Los $70.000 adicionales que recibe el jubilado de menor ingreso no se actualizan. Si en noviembre de 2023 representaban un 25% del total del ingreso, hoy apenas llegan a un 15% aproximadamente (dependiendo de la inflación acumulada). Esa pérdida de peso relativo es la que explica el -10,3%.

En otras palabras: el jubilado de mínima sí vio actualizado su haber base, pero no el bono, que es lo que lo protegía del deterioro. El jubilado de tres haberes mínimos, en cambio, no recibe bonos, por lo que toda su actualización sigue a la inflación sin distorsiones.

Perspectivas

El escenario futuro dependerá de dos variables: la evolución de la inflación y una eventual decisión política de actualizar el bono. Si la inflación continúa, la pérdida real de los jubilados de mínima seguirá profundizándose. Si el gobierno decide actualizar el bono, podría achicar la brecha rápidamente.

Mientras tanto, el informe del IARAF deja en evidencia una paradoja: el mismo gobierno que logró que los jubilados de altos ingresos recuperen poder adquisitivo, no ha podido evitar que los más pobres sigan perdiendo.