Ordenan eliminar los datos de la mujer denunciada por tener sexo en un avión: «Su vida fue destruida»
El juez Ezequiel Zabale hizo lugar a una medida para frenar el hostigamiento digital que sufre la pasajera de 59 años. Su abogado asegura que está bajo tratamiento psiquiátrico y que debió cambiar su rutina por completo. La viralización masiva de sus datos personales derivó en amenazas e insultos.
La Justicia de Rosario dictó un fallo clave en torno al escándalo desatado a bordo de un avión de Copa Airlines proveniente de Panamá. El juez Ezequiel Zabale, titular del Juzgado Civil y Comercial de 3° Nominación de los Tribunales Provinciales, ordenó de manera inmediata la eliminación de los medios de comunicación de toda imagen, nombre y dato personal de la mujer de 59 años que quedó involucrada en el hecho.
La resolución surge tras una presentación «autosatisfactiva» impulsada por los abogados de la pasajera, Sandra O., quienes denunciaron un feroz y violento hostigamiento en redes sociales y portales informativos. La orden judicial no solo restringe la difusión de fotografías de su rostro, sino que abarca de forma estricta su nombre completo, domicilio, teléfonos, redes sociales y detalles de su entorno laboral o familiar.
Qué pasó en el avión
El incidente ocurrió el pasado sábado 9 de mayo durante la madrugada. De acuerdo con las primeras denuncias de la tripulación y de algunos pasajeros de la cabina ejecutiva, una mujer y un hombre fueron señalados por realizar movimientos extraños tapados con una manta, encontrándose presuntamente «semidesnudos». Tras dar aviso al comandante del vuelo, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) esperó el aterrizaje en el Aeropuerto Internacional «Islas Malvinas» de Fisherton y demoró a los implicados.
Sin embargo, tras la viralización masiva de las identidades, la abogada defensora Victoria Scoccia rompió el silencio y desmintió categóricamente las versiones. «Todo lo que se está diciendo es falso. No ocurrió de la manera en la que se viralizó de modo muy violento», afirmó.
Según precisó la letrada, su clienta no tenía ningún vínculo previo con el otro pasajero involucrado —Mauricio C., un arquitecto rosarino de 54 años— y aclaró que simplemente «se conocieron en el vuelo». «Ella se vio involucrada de repente en una situación en la que no tiene nada que ver», enfatizó.
«Una vida destruida»
El impacto de la exposición pública caló hondo en la rutina de la mujer, quien reside en el centro de Rosario y se dedica al cuidado de adultos mayores. Scoccia describió el presente de su defendida como dramático: «Es una vida destruida prácticamente. Tuvo que cambiar desde los lugares que frecuentaba hasta su actividad laboral y sus momentos de esparcimiento».
Asimismo, la defensa reveló que el teléfono de la pasajera colapsó con amenazas, humillaciones e insultos directos por parte de desconocidos que vulneraron su privacidad. Como consecuencia directa de este acoso digital masivo, la mujer se encuentra actualmente bajo estricto monitoreo médico y asistencia psiquiátrica.
Posibles acciones legales contra la aerolínea
Los abogados de Sandra O. adelantaron que analizan iniciar acciones legales contra la aerolínea y la PSA por fallas en la preservación de los protocolos de confidencialidad, ya que incluso llegaron a difundirse fotos de la hija de la afectada.
Cómo sigue la causa judicial
Tras el operativo montado en la pista de Fisherton el día del arribo, los dos pasajeros fueron trasladados a la Comisaría 12ª, donde la Unidad de Flagrancia de la Fiscalía de Rosario los notificó por el inicio de una causa bajo la carátula de «exhibiciones obscenas». Horas después, recuperaron la libertad.
Dado que el delito imputado no contempla penas de prisión efectiva, los especialistas legales señalan que el expediente suele resolverse a través de salidas alternativas al juicio, tales como el pago de una caución, la realización de trabajos comunitarios, donaciones a entidades benéficas o el cumplimiento de estrictas reglas de conducta.
En los próximos días, las actuaciones procesales pasarán formalmente a la Unidad Especializada de Delitos contra la Integridad Sexual de Rosario, donde se determinará la situación definitiva de ambos pasajeros.
Un freno a los escraches virtuales
Mientras tanto, la Justicia civil intenta ponerle un freno a la impunidad de los escraches virtuales. La orden de eliminar los datos personales de la mujer es un paso en esa dirección. Para Sandra O., el daño ya está hecho. Pero al menos, el hostigamiento digital tendrá que detenerse. Porque nadie merece que un hecho menor, viralizado sin control, destruya su vida de la noche a la mañana.
