Trabajos en el Acueducto se extienden hasta este sábado por la magnitud de la obra afectando a localidades

Lo que debía ser una intervención acotada se transformó en una obra de mayor envergadura. Los trabajos de reparación del Primer Acueducto, iniciados en horas tempranas del viernes en el marco del Día del Trabajador, se extenderán durante toda la jornada de este sábado debido a la complejidad del terreno y la magnitud de la intervención. La zona de intervención es el Puente Río Negro, en Barranqueras. Y mientras los operarios trabajan contrarreloj, nueve localidades chaqueñas sufren la interrupción del servicio de agua potable.

¿Puede una reparación necesaria convertirse en un dolor de cabeza para miles de familias que, en un fin de semana largo, se quedan sin agua?

La magnitud de la obra: abrazaderas metálicas y soldadura de bridas

La empresa Sameep (Servicios de Agua y Mantenimiento del Estado Provincial) informó que las tareas en curso requieren la interrupción temporal del bombeo del acueducto. No es una decisión menor: cortar el bombeo implica dejar sin suministro a todo el sistema que depende de ese tramo. Pero desde la empresa aseguran que es una medida necesaria para garantizar una correcta ejecución de las obras.

¿En qué consisten exactamente los trabajos? Germán Ojeda, jefe del Departamento Acueductos, dio precisiones técnicas: «Las tareas consisten en la colocación de abrazaderas metálicas y la soldadura de una brida en un tramo crítico del acueducto. Esto permitirá reforzar la cañería y prevenir futuras pérdidas o fallas».

En criollo: están reparando un tramo que estaba vulnerable. Las abrazaderas metálicas funcionan como una especie de «férula» que sujeta y refuerza la cañería. La soldadura de bridas —los empalmes entre los tubos— busca asegurar que no haya filtraciones o rupturas futuras.

Si el tramo ya era crítico, ¿por qué no se reparó antes de que se convirtiera en una emergencia? Esa es una pregunta que los vecinos afectados seguramente se estarán haciendo mientras esperan que el agua vuelva a sus canillas.

Las localidades afectadas: nueve en total

Como consecuencia de la interrupción del bombeo, el servicio se ve afectado de manera directa en nueve localidades del Chaco:

  • Puerto Tirol
  • Puerto Bastiani
  • Colonia Popular
  • Lapachito
  • La Verde
  • La Escondida
  • Presidencia de la Plaza
  • Machagai
  • Quitilipi

No son pueblos pequeños ni mucho menos. Quitilipi, por ejemplo, supera los 30.000 habitantes. Machagai ronda los 20.000. Entre todas las localidades suman decenas de miles de personas que, en un fin de semana largo (el feriado del 1° de mayo más el sábado y domingo), deben racionar el agua o arreglárselas con reservas.

Sameep pidió a la población «hacer un uso racional del agua mientras se desarrollan los trabajos». Pero cuando no hay agua corriente, «uso racional» es una frase que suena a burla. Porque no se puede racionar lo que no se tiene.

¿Cómo se baña una familia si no hay agua? ¿Cómo se cocina? ¿Cómo beben los niños y los ancianos? En un país con acceso teórico al agua potable, estas preguntas no deberían existir.

El esfuerzo de los trabajadores: un homenaje en el Día del Trabajador

El presidente de Sameep, Nicolás Diez, acompañó las tareas en territorio y destacó el compromiso del personal. «Sabemos que estos trabajos generan inconvenientes momentáneos, pero son necesarios para mejorar la calidad y continuidad del servicio», afirmó.

Pero hubo una frase de Diez que resonó especialmente: «Queremos resaltar especialmente el esfuerzo de nuestros trabajadores, que llevan adelante estas tareas con profesionalismo y compromiso, incluso en una fecha tan significativa como el Día del Trabajador».

Porque mientras la mayoría de los chaqueños descansaba el viernes con un locro y pastelitos, los operarios de Sameep estaban en Barranqueras, bajo el sol o la humedad, con herramientas en mano, soldando caños y colocando abrazaderas. Sin feriado. Sin celebración. Con el único premio de saber que su trabajo es esencial para que otros puedan tener agua.

¿Cuántos trabajadores esenciales pasan desapercibidos mientras el resto del país festeja? Esa es una reflexión que el Día del Trabajador debería incluir siempre.

La complejidad del terreno: un factor inesperado

Sameep informó que los trabajos se extendieron «debido a la complejidad del terreno». ¿Qué significa eso en la práctica? En la zona del Puente Río Negro, el terreno no es estable. Hay humedad, napas cercanas, suelo arcilloso. Cada metro que se excava es un desafío. Cada soldadura requiere condiciones específicas que el terreno no siempre ofrece.

Lo que en un papel parecía una reparación de unas horas, en la realidad se convirtió en una obra que ya lleva más de un día y se extiende al sábado. Y el sábado, para los operarios, tampoco será un día de descanso.

Si el terreno es tan complejo, ¿no debería Sameep tener planes de contingencia que contemplen demoras sin afectar tanto tiempo el servicio? La respuesta técnica probablemente incluya la palabra «presupuesto». La respuesta humana es más simple: con más recursos, se podría tener sistemas redundantes que permitan reparar sin cortar el suministro. Pero los recursos, como el agua, no siempre están.

La importancia estratégica del Primer Acueducto

El Primer Acueducto no es una cañería cualquiera. Es el sistema que lleva agua potable desde la planta potabilizadora de Barranqueras hacia el interior del Chaco. Sin él, localidades enteras dependen de camiones cisterna, pozos de dudosa calidad o reservas domiciliarias.

Por eso, cuando se interviene en un «tramo crítico», el riesgo de dejar sin agua a miles de familias es alto. Pero el riesgo de no intervenir es aún mayor: una rotura mayor podría dejar sin servicio durante semanas.

Sameep eligió intervenir ahora, con un corte planificado (aunque extendido), para evitar una rotura imprevista en el futuro. Es la lógica del «mal menor». Pero para la familia que el sábado a la mañana abre la canilla y no sale una gota, el «mal menor» igual es un problema enorme.

¿Puede la planificación de obras públicas priorizar siempre a los usuarios o a veces las necesidades técnicas imponen interrupciones dolorosas? Parece que sí, pero eso no hace menos angustiante la situación.

Recomendaciones para los afectados

Desde Sameep reiteraron el pedido de colaboración a la comunidad. Pero más allá de las declaraciones oficiales, los vecinos de las localidades afectadas ya saben lo que tienen que hacer: llenar tachos, bidones y botellas antes de que corte el agua si es que tuvieron aviso; racionar el consumo si aún les queda reserva; evitar lavar autos, regar plantas o llenar piletas; y, sobre todo, tener paciencia.

La paciencia, sin embargo, es un recurso limitado. Y cuando el agua se corta por más de 24 horas, la paciencia se agota mucho antes que las reservas.

¿Qué hace una familia cuando el agua no vuelve después de un día? Algunos llaman a familiares en zonas no afectadas. Otros compran agua embotellada, si pueden pagarla. Otros, simplemente, esperan. Y mientras esperan, la vida cotidiana se detiene.

Lo que viene: el sábado, última jornada de trabajo

Según informó Sameep, los trabajos continuarán durante la jornada del sábado. No se especificó un horario de finalización. «Debido a la magnitud de la intervención» es una frase que puede significar que terminen al mediodía o entrada la noche.

Los operarios, mientras tanto, siguen soldando y colocando abrazaderas. El presidente de Sameep destacó su compromiso. Los vecinos, desde sus casas, esperan. Y el agua, ese recurso tan básico y tan vital, sigue sin llegar.

Para el domingo, con algo de suerte, el servicio estará restablecido en todas las localidades. Pero el malestar, probablemente, tardará un poco más en irse. Porque en el Chaco, el agua no es solo un servicio. Es una lucha cotidiana. Y cada vez que se corta, recuerda cuán frágil es el sistema que la distribuye.

En una provincia con temperaturas extremas que superan los 40 grados en verano, ¿no debería el agua potable ser una prioridad absoluta de inversión y mantenimiento? La respuesta parece obvia. Pero la realidad, una vez más, demuestra que obviedad y prioridad no siempre van de la mano.