Diez nuevos médicos egresaron de la Universidad Nacional del Chaco Austral

Presidencia Roque Sáenz Peña, 1 de mayo de 2026. Mientras gran parte del país celebraba el Día del Trabajador con un feriado, asados y locros, en la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAus) hubo una celebración de otro tipo: diez nuevos médicos recibieron sus títulos. No hubo ollas humeantes ni pastelitos en esta fiesta. Hubo, en cambio, años de estudio, noches sin dormir, sacrificios familiares y una emoción que, según los protagonistas, «no tiene palabras».

¿Cuántos chaqueños esperan, a veces durante meses, por una consulta médica? Y ahora, ¿cuántos de estos diez nuevos profesionales se quedarán en la provincia para atenderlos?

Diez médicos que «lo cambian todo»

La ceremonia de entrega de diplomas se vivió con una intensidad difícil de describir. Desde la universidad lo resumieron con una frase que dice mucho: «Hoy no es un día más, es el día que lo cambia todo».

Porque recibir el título de médico no es como recibir cualquier otro diploma. Implica, desde el momento en que se firma, la responsabilidad de tomar decisiones que pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte. Implica disponibilidad horaria absoluta, nervios de acero y, sobre todo, una vocación que pocas profesiones exigen con tanta crudeza.

Los diez egresados que recibieron sus diplomas atravesaron un camino que los estudiantes de Medicina conocen bien: años de cursado intenso, horas infinitas de estudio, prácticas en hospitales, guardias nocturnas, exámenes que parecen interminables y una presión constante. Detrás de cada uno de ellos, como destacó la universidad, hay historias compartidas con familias que acompañaron en cada etapa, incluso en los momentos más desafiantes.

¿Puede una familia entera considerarse también «graduada» después de años de bancar a un estudiante de Medicina?

Oestmann: «Más salud y más futuro para la provincia»

El rector de la UNCAus, Germán Oestmann, participó de la ceremonia y dejó un mensaje que combina orgullo institucional con conciencia social. «Cada nuevo médico que se forma en nuestra universidad representa más oportunidades, más salud y más futuro para nuestra provincia y la región», afirmó.

No es una frase hecha. En una provincia como el Chaco, con vastas zonas rurales, parajes de difícil acceso y un sistema de salud que a menudo se encuentra desbordado, cada médico nuevo es, literalmente, un recurso que puede salvar vidas. Sobre todo si decide quedarse a trabajar en el ámbito público o en localidades del interior, donde la falta de profesionales es crónica.

Oestmann también remarcó que estos profesionales «no solo alcanzan una meta personal, sino que también se convierten en protagonistas del fortalecimiento del sistema de salud de nuestra comunidad».

Si la UNCAus forma diez médicos al año, ¿alcanza para cubrir el déficit de profesionales que tiene el sistema de salud chaqueño?

La emoción de los protagonistas: «No hay palabras»

Desde la universidad compartieron algunas de las frases que los propios egresados y sus familias pronunciaron durante la jornada. «No hay palabras para este día», dijeron algunos. «Es un orgullo enorme», agregaron otros. «Es una emoción inexplicable», completó un tercero.

Frases simples, casi universales, pero que en este contexto adquieren un peso especial. Porque detrás de «no hay palabras» hay meses y años de silencios: silencios mientras se estudiaba, silencios mientras otros amigos salían o viajaban, silencios mientras se dormía poco y se soñaba con este día.

La ceremonia fue un momento para romper ese silencio. Para aplaudir. Para abrazar. Para llorar, también. Porque recibir un título de médico, en una universidad pública del interior del país, no es solo un logro académico. Es también una prueba de resistencia emocional.

¿Puede un título universitario medir el costo emocional que tuvieron esos años de estudio? Probablemente no. Pero las lágrimas en la ceremonia sí.

El desafío: qué viene después del título

Recibir el diploma es un final y, al mismo tiempo, un comienzo. Para estos diez nuevos médicos, lo que sigue es la residencia (en Argentina, el sistema de formación de posgrado para médicos recién graduados). Allí volverán a enfrentar guardias extenuantes, sueldos iniciales modestos y una carga horaria que pone a prueba la salud de quienes deben cuidar la salud de los demás.

Algunos harán la residencia en hospitales públicos de la provincia. Otros, quizás, se muden a otras provincias o a Buenos Aires, donde hay más plazas y, a veces, mejores condiciones. La fuga de talentos médicos desde el interior hacia los grandes centros urbanos es un problema real y no resuelto.

La pregunta que nadie se anima a hacer en voz alta durante la ceremonia, pero que muchos piensan, es: ¿cuántos de estos diez nuevos médicos seguirán trabajando en el Chaco dentro de cinco años?

La UNCAus y su rol en la región

La Universidad Nacional del Chaco Austral, con sede en Presidencia Roque Sáenz Peña, es una de las dos universidades públicas del Chaco (junto con la UNNE, con sede en Resistencia). Su carrera de Medicina es más joven que la de la UNNE, pero ha ido ganando terreno y prestigio. Formar médicos en el interior chaqueño tiene una ventaja clave: quienes estudian allí suelen tener vínculos más fuertes con la región y, por lo tanto, mayores probabilidades de quedarse.

Esta camada de diez egresados se suma a las anteriores. Y cada una de esas camadas, aunque parezca un número pequeño comparado con las necesidades de una provincia de más de un millón de habitantes, representa un ladrillo más en la construcción de un sistema de salud más sólido.

¿Pueden diez médicos cambiar la realidad sanitaria de una provincia? Solos, no. Pero sumados a otros diez, y a otros diez, y a otros diez, empiezan a formar el tejido humano que sostiene los hospitales, los centros de salud y las guardias.

En el Día del Trabajador, un homenaje al trabajo invisible

Este 1° de Mayo, mientras se celebraba el Día del Trabajador, la UNCAus eligió entregar los títulos a estos diez nuevos médicos. La coincidencia no es casual. El trabajo de un médico —especialmente en el sistema público— es uno de los más exigentes y, a menudo, peor remunerados en relación con la responsabilidad que implica.

Pero también es uno de los más vocacionales. Quien elige Medicina sabiendo lo que implica, no lo hace por plata. Lo hace porque, como dijeron algunos de los egresados, «no hay palabras para explicar la emoción de salvar una vida».

En un país donde los médicos a menudo son criticados por las demoras en los hospitales públicos, ¿reconocemos realmente el esfuerzo que implica formarse y luego trabajar en condiciones muchas veces adversas?

Por ahora, en la UNCAus, hay diez razones para celebrar. Diez historias que terminan un capítulo y empiezan otro. Diez médicos que, a partir de ahora, llevan en sus manos la salud de los demás. Y una provincia que espera que muchos de ellos decidan quedarse.

Porque como dijo el rector Oestmann: «Cada nuevo médico es más futuro». Y en el Chaco, el futuro sanitario se construye uno por uno, con tinta indeleble y un juramento hipocrático que, recién ahora, estos diez profesionales están listos para cumplir.