Mayores costos: desde mayo aumenta la luz y habrá subas graduales hasta fin de año
El feriado del Día del Trabajador trajo consigo una noticia que ningún chaqueño quería leer: la luz va a aumentar. Y no será un ajuste único, sino una escalada gradual que se extenderá durante todo un año. El Gobierno del Chaco oficializó esta semana una nueva estructura tarifaria para la energía eléctrica que presta SECHEEP, con vigencia desde mayo y actualizaciones mensuales hasta abril de 2027.
¿Cuánto más deberán pagar las familias chaqueñas para mantener la luz prendida en un contexto de inflación y salarios congelados?
Por qué aumenta: el desfasaje entre costos y tarifas
La medida fue dispuesta a través de una resolución del Ministerio de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, luego de la Audiencia Pública realizada en febrero de 2026. Según explicaron desde el Ejecutivo provincial, el aumento responde a un fuerte desfasaje entre los costos actuales del servicio y las tarifas vigentes, que estaban calculadas con valores de diciembre de 2023.
Esa fecha no es un detalle menor. Diciembre de 2023 fue el último mes del gobierno anterior. Desde entonces, Argentina atravesó una de las inflaciones más altas de su historia. La provincia argumenta que los costos de distribución de la energía se fueron incrementando mes a mes, pero las tarifas quedaron congeladas en valores de hace más de dos años.
Si los costos aumentan mes a mes durante dos años y las tarifas no se tocan, ¿quién termina pagando la diferencia? La respuesta, en economía, suele ser la empresa prestadora. Y cuando la empresa es estatal, el hueco lo termina tapando el Estado. Es decir, todos los contribuyentes.
El corazón del aumento: el Valor Agregado de Distribución (VAD)
El eje central del incremento es el Valor Agregado de Distribución (VAD). Un término técnico que, traducido al lenguaje cotidiano, significa: todo lo que cuesta llevar la luz desde la gran red hasta el tomacorriente de tu casa. Incluye gastos operativos, mantenimiento de postes y cables, sueldos de los trabajadores de SECHEEP, reparaciones, inversiones y, por supuesto, la propia prestación del servicio.
Lo que el gobierno admite, en criollo, es que el VAD actual no alcanza ni para cubrir esos costos. SECHEEP estaría operando con pérdidas. Y una empresa que pierde plata, a largo plazo, no puede mantener la calidad del servicio ni invertir en mejoras.
¿Puede una provincia como el Chaco, con altas temperaturas en verano y una demanda energética creciente, permitirse que su empresa de luz esté financieramente quebrada?
Subas graduales: un año de aumentos mensuales
La novedad no es solo que aumenta la luz, sino cómo aumentará. No será un solo golpe. El nuevo esquema tarifario se aplicará en etapas mensuales durante los próximos 12 meses. Es decir, desde mayo de 2026 hasta abril de 2027, cada mes los usuarios verán un incremento en sus facturas.
La resolución oficial establece que la nueva estructura comenzará a reflejarse en las facturas correspondientes a los consumos registrados desde el 1 de mayo. Pero el ajuste no termina ahí: se completará recién dentro de un año.
Además, se incorporará un sistema de monitoreo mensual. Esto abre la posibilidad de nuevas actualizaciones si continúan las variaciones económicas. En otras palabras: el aumento gradual ya está anunciado, pero si la inflación sigue corriendo, podrían sumarse más ajustes durante el camino.
La frase «actualización mensual» suena administrativa. Pero para una familia que llega justo a fin de mes, significa una incertidumbre nueva cada 30 días: ¿cuánto voy a pagar este mes?
Cambios en la facturación de la potencia
Otro punto que introduce la resolución son cambios en el esquema de facturación de la potencia para determinados usuarios. Esto está en línea con disposiciones de la Secretaría de Energía de la Nación. Sin demasiados tecnicismos: algunos usuarios pagarán diferente según la potencia contratada o el uso que hagan del servicio.
Para el usuario residencial común, probablemente el cambio no sea tan notorio. Para comercios, industrias o grandes consumidores, podría tener un impacto mayor. La lógica nacional es incentivar un uso más eficiente de la energía y desalentar el derroche.
En una provincia donde el aire acondicionado es casi una necesidad de salud pública durante el verano, ¿tiene sentido penalizar el consumo sin ofrecer alternativas de eficiencia energética accesibles?
El objetivo: recomponer los ingresos de SECHEEP
El gobierno provincial fue claro al explicar el objetivo de la medida: recomponer los ingresos de SECHEEP y garantizar la continuidad del servicio eléctrico en toda la provincia. No se trata de un capricho recaudatorio, argumentan, sino de evitar que la empresa estatal colapse financieramente.
Esa «continuidad del servicio» incluye zonas rurales, parajes y el impenetrable chaqueño, donde SECHEEP es la única opción. Si la empresa quiebra, no hay una alternativa privada dispuesta a llevar cables a lugares perdidos donde viven pocas familias.
¿Puede un aumento de tarifas, por sí solo, salvar a una empresa pública o se necesitan también cambios en la gestión, inversiones y eficiencia?
El contexto: inflación, salarios y poder adquisitivo
El aumento de la luz no llega solo. Llega en un contexto donde la inflación de 2024 y 2025 ya licuó salarios y jubilaciones. Llega cuando muchas familias chaqueñas ya recortaron gastos al máximo. Y llega, paradójicamente, el mismo día en que se celebra el Día del Trabajador.
Porque el trabajador chaqueño, que sale a buscar el locro y los pastelitos para festejar, también es el que abre el sobre de la factura de luz y hace cuentas. Y las cuentas, muchas veces, no cierran.
El aumento gradual tiene una ventaja: no golpea todo de una vez. Pero también tiene una desventaja: se normaliza. El primer mes duele, el segundo un poco menos, y al cabo de un año, la factura puede ser el doble de lo que era sin que nadie haya hecho una protesta organizada.
¿Están los chaqueños dispuestos a pagar más por un servicio que, en muchos barrios, ya tiene cortes frecuentes y baja tensión?
Lo que viene: boletas más caras desde mayo
Los primeros aumentos se verán en las boletas que lleguen a partir de mayo. Los usuarios no tendrán que hacer ningún trámite. El cambio será automático. Y para quien quiera reclamar o pedir más información, la vía será la misma de siempre: las oficinas de SECHEEP, las líneas de atención al cliente o, en última instancia, las asociaciones de defensa del consumidor.
Pero en un contexto donde el reclamo individual rara vez logra algo, la sensación de impotencia suele ganar la partida. La luz es un servicio esencial. No se puede dejar de pagar. No se puede elegir otra empresa. El usuario está cautivo.
¿Hasta cuándo la ciudadanía aceptará aumentos sin una mejora equivalente en la calidad del servicio?
Esa pregunta, por ahora, queda flotando. Mientras tanto, los chaqueños deberán preparar el bolsillo. Porque desde mayo, mantener la luz encendida va a salir más caro. Y seguirá siendo más caro cada mes, al menos, hasta abril de 2027.
