Día del Padre: advierten que la demanda de regalos viene «cautelosa» y el gasto promedio será de $62.000

15 de junio de 2026 – Cuando resta una semana para el domingo 21 de junio, fecha en la que se festejará el Día del Padre en la Argentina, los comercios se preparan para una de las campañas más importantes del primer semestre. Pero este año, el clima no es de euforia. Un informe de la consultora Focus Market anticipó que la demanda llega «cautelosa», en un escenario donde las ventas minoristas ya registran una baja acumulada del 3,1% en lo que va del año. El gasto promedio previsto para los regalos alcanzará los $62.000, una cifra que, aunque no es menor, refleja más prudencia que entusiasmo por parte de los consumidores.

Según el relevamiento, la principal opción de compra para este Día del Padre será la indumentaria, elegida por el 33,4% de los consumidores. Es un clásico: la camisa, el pantalón, las medias, esa corbata que nadie usa pero que nunca falla como regalo. En segundo lugar aparecen las «experiencias», con el 24,9% de las preferencias: cenas, días de campo, salidas, algo para hacer más que para tener. Y en tercer puesto, el rubro vinos y licores, con el 13,9%. Estas tres categorías repiten el podio del año pasado, lo que sugiere que los argentinos, al menos en materia de regalos para papá, son criaturas de hábitos.

Más atrás en la lista de preferencias se ubican el calzado (6,9%), la perfumería (6,7%), la informática, TV y video (4,5%) y las herramientas (2,7%). Llama la atención lo bajo de este último porcentaje: las herramientas, que durante años fueron el regalo por excelencia para el padre argentino, parecen haber pasado de moda. Quizás porque las cajas de herramientas ya están completas. Quizás porque un taladro cuesta cada vez más caro. Quizás porque los padres de hoy prefieren un vino caro a un juego de llaves inglesas. El dato está ahí, para quien quiera interpretarlo.

En cuanto a los canales de compra, los centros comerciales a cielo abierto encabezan las preferencias con el 33%. La gente sigue eligiendo la calle, el paseo, la posibilidad de ver el producto antes de comprarlo. Pero el comercio electrónico ya le pisa los talones con el 27%. La comodidad de comprar desde casa, la comparación de precios en segundos, la entrega a domicilio: todo eso pesa. Los shoppings reúnen el 22% de la demanda, mientras que los outlets y supermercados completan el listado con el 11% y el 7%, respectivamente. En el segmento online, los canales más usados son las páginas web de los propios vendedores (40%) y los marketplaces (37%). Las redes sociales, aunque presentes, quedan más atrás: Instagram concentra el 15% y Facebook apenas el 6%.

El director de Focus Market, Damián Di Pace, aportó la lectura clave de este escenario: «Con estabilidad de precios e inflación en descenso este año notamos una demanda mucho más cautelosa en la previa al Día del Padre. A diferencia de otras campañas, el consumidor está comparando más, esperando últimos descuentos, y priorizando compras en los días previos». La frase resume un cambio de comportamiento que no es menor. El argentino no compra por impulso como antes. Ahora espera, compara, duda. Y cuando finalmente compra, lo hace con la tarjeta de crédito y los descuentos bancarios como aliados.

Di Pace explicó que «los comercios están profundizando su alianza con tarjetas de crédito de bancos y billeteras digitales como una herramienta clave para potenciar las ventas» y destacó que «la combinación de descuentos exclusivos, reintegros, cuotas y promociones segmentadas permite ampliar el acceso de los usuarios a bienes y servicios, al tiempo que mejora la experiencia de compra». En otras palabras: sin los bancos y las billeteras digitales, esta campaña sería mucho más pobre. El plástico y el celular se convirtieron en el verdadero motor del consumo.

$62.000 de gasto promedio. Suena a mucho. Pero hay que ponerlo en contexto. Con ese dinero, hoy se compran apenas 3,3 kilos de carne vacuna (que ronda los $18.569 el kilo). O se llena el tanque de un auto mediano un par de veces. O se paga menos de la mitad de una cuota de un colegio privado. Dicho de otro modo: $62.000 no es un lujo. Es, apenas, un esfuerzo. Y la cautela que advierten los comerciantes no es otra cosa que el reflejo de una economía donde hasta para regalarle algo a papá hay que pensarlo dos veces. La indumentaria lidera las preferencias, sí. Pero ¿cuántos de esos regalos serán comprados en cuotas? ¿Cuántos con descuento bancario? ¿Cuántos después de comparar precios en cinco páginas web diferentes? El Día del Padre solía ser una fecha de gestos generosos, de «lo que sea para él». Ahora es una fecha de cálculos: «¿Me alcanza? ¿Llego? ¿Lo pago en tres o en seis cuotas?» La cautela es el síntoma. Y el síntoma, en este caso, se llama pérdida de poder adquisitivo. Porque si los argentinos comparan precios y esperan descuentos no es porque se hayan vuelto más inteligentes. Es porque no les queda otra. Y mientras tanto, los centros comerciales a cielo abierto siguen siendo el canal preferido, pero el comercio electrónico crece sin parar. No es sólo comodidad. Es también la posibilidad de comprar sin gastar nafta, sin mover el auto, sin sumar otro costo al regalo. El Día del Padre se acerca. Los comercios esperan. Los bancos afilan sus promociones. Y los hijos, esos hijos que alguna vez regalaban una corbata sin pensar en el precio, hoy hacen cuentas antes de comprar. Feliz día, papá. El regalo te lo debo. O te lo pago en seis cuotas sin interés. Como puedas.