83 años avivando el fuego de la cultura en el corazón del Chaco
El Fogón de los Arrieros, un espacio único que escribió las páginas más importantes de la historia cultural chaqueña, celebra un nuevo aniversario. Borges, Sábato, Marceau y Favaloro pasaron por sus salas. Hoy, la llama sigue encendida.
Hay lugares que no se explican solo por las paredes que los sostienen, sino por las ideas que en ellos se gestaron. En el centro de Resistencia, tras el icónico mural «La amistad» de Julio y la mística de su arquitectura, El Fogón de los Arrieros celebra un nuevo aniversario reafirmándose como el epicentro cultural, ético y estético más singular del nordeste argentino.
No se puede hablar de la cultura del Chaco sin nombrarlo. 83 años después de su fundación, la institución sigue siendo un faro que ilumina la identidad chaqueña.
Los orígenes: un encuentro sin etiquetas
En la década de 1940, por iniciativa de los hermanos Aldo y Efraín Boglietti junto a un grupo de visionarios locales y artistas de paso, nació El Fogón de los Arrieros. Comenzó como un punto de encuentro espontáneo, no como un centro cultural formal. Y muy pronto se convirtió en un espacio sin etiquetas ni jerarquías donde la amistad, la conversación libre y la creación compartida actuaron como único catalizador.
Con los años, se transformó en la usina que impulsó la identidad de Resistencia como la «Ciudad de las Esculturas» .
Un universo laberíntico
Ingresar a su histórica sede en Brown 350 es adentrarse en un universo laberíntico donde el tiempo parece haber quedado suspendido en un diálogo permanente entre épocas. Esculturas, objetos insólitos, pinturas, cartas autografiadas y reliquias cotidianas conviven en las paredes de lo que Jorge Luis Borges supo definir con asombro y afecto.
El Fogón ocupa un edificio modernista de dos plantas construido por el arquitecto Humberto Mascheroni. Posee una enorme pinacoteca, una biblioteca de libros de arte que llegó a ser la más importante del país, y muchísimas tallas y esculturas.
Entre sus tesoros:
- Un botón del corpiño de Rita Hayworth
- Una casaca firmada por Diego Maradona
- Una armadura de samurái
- Un colmillo de elefante
- Los guantes que usó Monzón cuando se coronó Campeón Mundial
- Una hélice de un avión que voló Jean Mermoz
- Un cheque firmado por Carlos Gardel
- Un surtidor de YPF
- Y hasta el cementerio propio denominado Colonia Salsipuedes
Nombres que hicieron historia
En el repaso de la historia institucional aparecen nombres como Marcel Marceau, Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, Jorge Romero Brest y René Favaloro, entre otros de una larguísima lista de nombres ilustres que pasaron por sus salas.
El escultor Juan de Dios Mena, accediendo a una invitación formulada por Aldo Boglietti, se instala en El Fogón en noviembre de 1944 y allí ha de vivir y tener su taller durante 10 años, hasta su fallecimiento el 4 de abril de 1954, fecha que luego se designa como el inicio anual de la temporada cultural de la institución.
La llama sigue encendida
Hoy, al cumplir 83 años de vida, El Fogón de los Arrieros mantiene viva esa premisa fundacional: ser un refugio para el pensamiento crítico, la calidez humana y la libre expresión.
Entre los clásicos fogoneros hay que mencionar los jueves de tango (que cumplen casi 40 años) y los domingos de ópera, pero allí también suceden ciclos de cine-debate, presentaciones literarias, exposiciones artísticas, recitales y conciertos, visitas comentadas, talleres y cursos organizados por otras instituciones.
El actual Consejo de Administración de la Fundación El Fogón de los Arrieros está compuesto por Daniel Moscatelli (presidente), Marcelo Gustin (vicepresidente), Adriana Garrido (secretaria), Horacio Mascheroni (tesorero), Cristina Meza y Mercedes Gabardini (vocales). Hoy reúne alrededor de 125 socios colaboradores.
La celebración del 20 de agosto
El próximo jueves 20 de agosto, El Fogón de los Arrieros realizará el legendario y tradicional encuentro donde se conmemora, desde 1943, el cumpleaños del «peón» de la casa Aldo Boglietti. Tal como es tradición, a partir de las 21.30, se ofrecerá una cena y postres elaborados por amigos fogoneros. No faltarán las anécdotas, el clásico himno del Fogón («Andiamo al bosque») y la participación artística del Ballet Duartango.
Para compartir esta velada, las reservas se pueden realizar al 362 4 59 47 62.
El espíritu fogonero
El espíritu de esta institución puede resumirse en los versos anónimos escritos cerca de la puerta:
Si has de agregar una sonrisa,
al vino y a la sal que te brinda esta casa,
detén viajero tu camino,
abre la puerta sin llamar y pasa.
Resulta difícil explicar con precisión lo que es El Fogón de los Arrieros. Descripto como institución cultural y museo, club y templo de amistad; pero también puede decirse que es una caja de sorpresas. Es cada una de esas cosas y todas a la vez, porque es un estilo de vida, una manera de ser que no admite encasillamiento en fórmulas estrechas.
83 años después, el fuego sigue encendido. En un mundo donde todo parece volverse efímero e hiperdigital, la mística fogonera recuerda que la verdadera transformación cultural ocurre cuando las personas se encuentran cara a cara, comparten una copa y dejan que el fuego de la creación continúe. El Fogón de los Arrieros no es solo un lugar: es una forma de estar en el mundo.
