Amenazas en escuelas: la Justicia chaqueña evalúa que los padres paguen los operativos policiales

Se acabó la joda, che. Las amenazas de tiroteos y bombas en las escuelas chaqueñas vienen creciendo como espuma, y la Justicia decidió ponerle un freno. Pero no solo con penas para los pibes, sino también mirando el bolsillo de los padres. Fuentes judiciales confirmaron que se evalúa citar formalmente a madres, padres y tutores para que presten declaración, y que encima podrían tener que pagar los costos de los operativos policiales que se activan por las falsas alarmas.

En provincias como Santa Fe y Córdoba, esto ya se aplica. Por cada amenaza falsa, el Estado puede reclamar el dinero que gastó en movilizar a la policía. En Santa Fe, cada operativo cuesta entre cinco y seis millones de pesos. Acá en el Chaco, la cifra es más baja pero igual duele: aproximadamente un millón de pesos por intervención, considerando al menos dos efectivos, móviles, combustible y horas de trabajo del Departamento de Cibercrimen.

¿Y eso quién lo paga? Hasta ahora, todos nosotros, los contribuyentes. Pero la Justicia quiere que si se demuestra que la amenaza fue hecha por un menor, sean sus padres los que pongan la tarasca. Ojo: la responsabilidad penal es personal e intransferible, o sea, no van a mandar en cana a los viejos. Pero la responsabilidad civil sí permite al Estado iniciar acciones para recuperar la plata pública gastada en estos operativos.

El problema no es chico. Hasta el fin de semana, sumaban 130 los establecimientos educativos que reportaron amenazas en toda la provincia. Y ya hay al menos tres causas con pruebas concretas, con teléfonos secuestrados y adolescentes demorados. El resto sigue bajo investigación.

El impacto ya se siente en las escuelas. En algunos secundarios, les pidieron a los alumnos que no vayan con mochilas, que lleven solo lo indispensable en bolsas. Y para que te des una idea de la gravedad, hace pocos días un nene de 11 años llamó a una armería queriendo comprar un arma y que se la manden por delivery. O sea, no es joda.

¿vos creés que hacer pagar a los viejos va a frenar las amenazas o solo va a generar que los pibes se cuiden más para no ser descubiertos? Porque si el miedo es a la billetera de papá, capaz algunos lo piensan dos veces. Pero si el pibe ya está en otra cosa, quizás ni eso lo detenga. El tema es complejo, y mientras tanto, las escuelas siguen con los nervios de punta.