Lo denunciaron por maltratar a sus perros y envenenar a uno: un comerciante de 55 años terminó detenido en Castelli

El perro convulsionaba, los vecinos miraban horrorizados y nadie hacía nada. Hasta que alguien se cansó y llamó a la policía. Así comenzó todo, che. Un comerciante de 55 años fue aprehendido este lunes en Castelli por «supuesto maltrato animal», después de que un vecino denunciara el estado de abandono y las agresiones a dos perros en un terreno baldío de la calle Dr. Vázquez.

Los vecinos no solo llamaron a la policía, sino también a los servicios de emergencia y a protectoras de animales. Alertaban que uno de los perros estaba con convulsiones y nadie le daba bola. Horas más tarde apareció el dueño. Pero lejos de ayudar, se puso violento con los presentes, agarró al animal enfermo, lo subió a una camioneta y se lo llevó sin que nadie supiera a dónde. ¿Viste?

Los efectivos de la División Operaciones salieron a buscarlo. La investigación los llevó hasta una zona rural conocida como Paraje Colonia El 44. Allí encontraron al hombre y al canino. El tipo, medio a los empujones, accedió a llevar al perro para que lo examine el médico veterinario policial.

Y ahí llegó lo peor. El diagnóstico fue contundente: el animal presentaba un cuadro de intoxicación por rodenticidas anticoagulantes. O sea, veneno para ratas, pero de los fuertes. El perro tenía pérdida de coordinación, temblores musculares y falta de oxígeno. El pronóstico, reservado. El sistema nervioso ya estaba comprometido.

La Fiscalía de Investigación Rural y Ambiental de General San Martín no dudó. Ordenó la aprehensión inmediata del comerciante, el secuestro de la camioneta Toyota Hilux que usó para trasladar al animal, y su alojamiento en la Comisaría Primera de Castelli.

Pero la cosa no termina ahí. El vecino que hizo la denuncia quedó con miedo. Tanto que hizo responsable al ahora detenido por cualquier daño que pudiera sufrir su familia o su comercio. Porque durante el operativo, el tipo largó amenazas, y en el Chacho, cuando alguien amenaza, se sabe que puede pasar cualquier cosa.

¿cuántas veces hay que ver a un perro sufrir para que alguien haga algo? Porque acá los vecinos se movieron, la policía actuó, la fiscalía metió preso al tipo. Pero el animal, el pobre bicho, sigue internado con pronóstico reservado. Y el daño, para él, ya está hecho. ¿Vale la pena?